Sevilla FC

Lo justo para el resorte mental

  • Ante la premura, Caparrós pone su énfasis en la solidaridad y la tensión

  • Vistas las energías, el bloque se parapeta y elige cuándo salir a morder

Lo justo para el resorte mental Lo justo para el resorte mental

Lo justo para el resorte mental

Joaquín Caparrós estaba destinado a regresar tarde o temprano en labores de despacho. Las circunstancias han precipitado su vuelta, pero ha tenido que volver a enfundarse el chándal para cortar la caída libre que describía la plantilla bajo la caótica dirección de Montella. Las premuras juegan en su contra. Pero el profundo conocimiento que tiene del club a todos los niveles, desde el personal en nómina hasta su idiosincrasia, y la inmediata aceptación del grueso del entorno a su figura -los contrarios existen, ojo- han paliado esa sensación de improvisación y la lucha contra el crono.

El propio entrenador utrerano se ha apresurado a recalcar que es en la cabeza donde está enfatizando su trabajo, "lo mental". El corto margen de tiempo, por una parte, y la evidencia de que la plantilla ha venido rindiendo por debajo de su nivel con Montella han aconsejado centrarse en el plano anímico para tocar los resortes y que las piernas, a su vez, reaccionen.

sin balón

Entre la propia morfología de la plantilla sevillista, con contados jugadores duchos en el repliegue, la presión y la recuperación de la pelota, y la suicida estrategia de Montella, que concentró los esfuerzos en apenas 13-14 jugadores, el equipo ha llegado a la recta final como ese atleta clavado, al que le chorrea el ácido láctico por las orejas. Caparrós lo sabe y ha obrado en consecuencia dándole protagonismo a jugadores con piernas frescas, como Roque Mesa y Sandro. El primero ha jugado tan poco que incluso adolece de falta de fondo para aguantar los 90 minutos, pero su sentido táctico y su motorcito le han dado para empezar a sumar... en la resta. Se vio ante la Real Sociedad.

Sandro, por su parte, por fin ha jugado en su puesto natural como delantero centro, y no en la banda izquierda, como lo situaba Montella. Y ahí ha ganado el Sevilla un primer defensor. Los dos canarios han dado consistencia a la columna vertebral. Algo es algo.

A partir de ahí, con más piernas, Caparrós ha pulsado el ánimo: a apretar arriba con las líneas juntas, creando situaciones de superioridad en las bandas. Vital es enchufar a N'Zonzi, el hombre que por despliegue físico da cohesión a las líneas. El francés también es pieza recurrente para Caparrós en un recurso para evitar pérdidas atrás: el saque en largo, que parecía un pecado mortal, va a la cabeza del gigante.

con balón

Caparrós siempre tuvo subrayado en su manual el juego en largo, la atención a la línea de rechace para ganar el balón o, si no, apretar para recuperarlo y sorprender. No va a renunciar a la elaboración porque va en el ADN de la plantilla, con Banega, sobre todo, más Jesús Navas, N'Zonzi, Nolito, Franco Vázquez o Roque Mesa. Pero esa combinación desde atrás es sacrificada por más juego en largo, más balón dividido. Y por tanto, más pugna, fricción, pierna dura. Ante el Betis, el Sevilla saldrá a apretar cuando vea la posibilidad de sorprender. Pero si no, repliegue, líneas juntas y a contragolpear.

lo mejor

Se trataba de rebañar las escasas reservas desde lo mental y en ello está.

lo peor

¿Aguantará un derbi al límite tras esos sobreesfuerzos?

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