Sociedad

Cuatro muertos en Galicia tras la peor ola de incendios del año

  • El Gobierno central y la Xunta afirman que la mayoría de los centenares de fuegos declarados en el fin de semana fueron provoados y apuntan a "terroristas ambientales"

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Cuatro personas han fallecido en las últimas horas en Galicia a consecuencia de la oleada de incendios con varios centenares de focos que afecta desde el pasado sábado al norte de España y que ha causado el desalojo de más de 5.000 personas, decenas de viviendas y naves industriales arrasadas por el fuego, carreteras cortadas y clases suspendidas. La comunidad gallega fue la más afectada, al contabilizar ayer un total de 15 fuegos activos con riesgo real para la población, aunque los incendios se extienden también por Asturias y el oeste de Castilla y León.

Dos mujeres de avanzada edad fallecieron el domingo en la furgoneta en la que trataban de huir de las llamas en el municipio de Nigrán (Pontevedra). El vehículo quedó atascado tras caer un pino en llamas sobre él. La conductora pudo huir pero las ancianas se quedaron atrapadas en el interior de la furgoneta y sus cuerpos fueron hallados ayer calcinados.

Por otra parte, un hombre de 67 años falleció en Carballeda de Avia (Ourense) cuando trataba de luchar contra las llamas que cercaban su casa. La cuarta víctima mortal es un hombre septuagenario que murió el domingo por la noche al caer de un muro mientras participaba en las tareas de extinción en Vigo. La Policía confirmó que "un altísimo porcentaje de los incendios" fueron "provocados" y sospecha que varias personas actuaron de forma organizada, según el comisario de Vigo, Manuel Teijeiro.

Ante la gravedad de la situación, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, se desplazó a Galicia, su tierra natal, donde pidió "el mayor esfuerzo" para "detener a las personas" que provocaron los incendios. "Lo que estamos viviendo aquí es algo que no se produce por causalidad. Esto ha sido provocado", dijo a los periodistas el jefe del Ejecutivo, quien mostró su "pesar" por los fallecidos y la solidaridad de España con su país vecino, Portugal. El rey Felipe VI trasladó un mensaje similar a los mandatarios de las zonas afectadas, informó la prensa.

El jefe del Ejecutivo regional de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, dedicó unas duras palabras a los presuntos autores de los incendios. "Los responsables de este terrorismo incendiario deben saber que estas acciones pueden matar y matan. Las fuerzas de seguridad tienen como máxima prioridad buscarlos y trabajan para detenerlos", dijo. "La actividad incendiaria empezó durante la semana y se está intensificando porque los responsables de los incendios saben, son conscientes y conocen la situación del monte", añadió en alusión al fuerte viento, las altas temperaturas y la falta de lluvia, en medio de una sequía generalizada en España. El presidente de la Xunta declinó dar detalles de la investigación, aunque adelantó que "varias personas" fueron detenidas el domingo y puestas en libertad después. Destacó, además, que la "actividad incendiaria" fue "intensísima" durante la noche y que muchos vecinos pasaron "horas trágicas" tratando de evitar que el fuego alcanzara sus casas.

El fuego llegó a rodear Vigo, la ciudad más poblada de la región. Unos 400 vecinos fueron evacuados el domingo, aunque a primera hora de hoy empezaron a regresar a sus viviendas. También fueron desalojadas la residencia de estudiantes de la Universidad de Vigo y una fábrica de PSA Peugeot Citröen, que en la mañana de hoy reinició su actividad, según la televisión pública. En Asturias, región vecina de Galicia, se registraron también 35 fuegos en las últimas horas, de momento sin víctimas mortales. El fuego también se extendió a la provincia de León, en el noroeste de la región de Castilla y León.

Los incendios declarados en las últimas horas en el sur de la provincia de Pontevedra han dejado como consecuencia tres de las cuatro víctimas mortales registradas en Galicia -dos en Nigrán y una en Vigo-; varios afectados por humo y quemaduras; cientos de desalojados; animales muertos; y viviendas, edificaciones y vehículos quemados.

Según han trasladado a Europa Press fuentes de los ayuntamientos de Pontevedra en situación 2 de alerta por la proximidad del fuego a núcleos de población, quienes en todos los casos confían en que se mantenga la lluvia, de momento no hay un balance final de las consecuencias de las llamas, si bien las primeras estimaciones apuntan a cuantiosos daños personales y materiales. En Ponteareas, tal y como ha trasladado el alcalde, Xosé Represas, hay al menos tres casas quemadas, "muchos daños" en construcciones auxiliares de viviendas y cientos de hectáreas quemadas. Por su parte, en Salvaterra ardió una vivienda deshabitada y el tejado de otra casa, según ha especificado el mandatario, Arturo Grandal. En Nigrán, además de las dos personas fallecidas -quienes se vieron atrapadas por el fuego cuando iban en una furgoneta por la parroquia de Chandebrito-, se han quemado "tres o cuatro" graneros, "dos o tres" viviendas, varias casas para rehabilitar y algún vehículo, de acuerdo con los datos aportados por la teniente de alcalde, Raquel Giráldez.

En cuanto a Gondomar, el regidor, Juan Francisco Ferreira, ha explicado que hay viviendas "parcialmente quemadas", han fallecido animales y han ardido "tres o cuatro" vehículos. Además, han sido hospitalizados algunos vecinos por quemaduras y por insuficiencias respiratorias por efecto del humo. Finalmente, la concejala de Medio Ambiente de Baiona, María Iglesias, ha indicado que la situación del domingo en la villa fue "infernal", pero ha valorado que "de lo que pudo haber sido, no fue nada", puesto que en la localidad "no hubo ningún herido, fallecimiento ni pérdida de medios materiales" -aunque el fuego se aproximó a casas, no afectó a sus estructuras, ha dicho-. 

Estado de los fuegos

En cuanto al estado en el que se encuentran los incendios, las mismas fuentes han comunicado que siguen con algunos focos activos aunque empiezan a remitir, a excepción de Baiona, donde ya se han apagado todos los fuegos.

Así las cosas, en Ponteareas hay "varios frentes abiertos", e incluso algunos fuegos apagados se han reavivado "por el viento y el calor que hace". En total, hay seis focos "importantes" que afectan a siete parroquias; y entre medios municipales, de la Xunta, de la Comunidad de Montes y los vecinos, se están priorizando las zonas cercanas a casas.

En Salvaterra, el regidor ha indicado que la situación en la localidad está "controlada" y solo hay dos focos "pequeños", uno en la parroquia de Uma y otro entre Leirado y Meder. En todo caso, ha asegurado que no hay "riesgo casi ninguno" y que están tranquilos y esperando "a que llueva". En lo relativo a Gondomar, hay dos focos activos -en Vilaza y Morgadáns- que están cerca de viviendas aunque sin llegar a amenazarlas, ya que se espera "que se apaguen" y se han realizado desbroces y cortafuegos. "La situación ahora está controladísima", ha comunicado Ferreira, que pese a todo ha indicado que siguen "en alerta y atentos".

En Nigrán, también está la situación "bastante controlada", aunque todavía hay un foco en Montecastelo que se teme que pueda afectar a viviendas, lo que dependerá de la dirección del viento. El resto de fuegos ya han sido controlados y apagados, y se está refrescando y vigilando estas zonas. Baiona es la única localidad del sur de Pontevedra en alerta 2 que ha comunicado que ya no hay "ningún fuego", aunque la concejala de Medio Ambiente ha asegurado que tanto los medios movilizados como los vecinos seguirán "ojo avizor" para evitar que puedan reavivarse u originarse fuegos. 

Pazos de Borbén

En cuanto a Pazos de Borbén, que no está en nivel de alerta 2 pero acoge el centro de mando, que ha visitado este lunes el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el alcalde, Andrés Iglesias, ha estimado que han ardido "tres cuartas partes" del municipio, unas 2.500 hectáreas; lo que ha achacado a que "los cortafuegos no hicieron su función" ante el fuego "violento" y el viento "cambiante".

Tal y como ha remarcado, aún se trabaja en la parroquia de Moscoso, mientras que en la parroquia de Amoedo y las zonas más próximas al Ayuntamiento de Redondela ya se han controlado las llamas. En cuanto a las consecuencias de los incendios, ha trasladado que ardió una nave industrial, y varias fincas, alpendres e invernaderos, y "decenas de vecinos" tuvieron que abandonar sus casas.

Las labores de extinción han permitido reducir a 27, desde los 35 que se contabilizaban esta mañana, el número de incendios forestales registrados en el Principado, ha informado el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA).

Además, el operativo, en el que trabajan unos 400 efectivos, ha logrado reducir de siete a tres los incendios cuya extinción es prioritaria: Fondos de Vega (Degaña) y Seroiro (Ibias), ambos cerca de la Reserva de la Biosfera de Muniellos, y Corondeño (Allande). La mejora de la situación también ha permitido regresar a sus casas a los más de cincuenta vecinos que anoche fueron evacuados de tres pequeñas localidades de Cangas del Narcea -Larón, La Viliella y Gillón-, así como reabrir al tráfico la carretera AS-15, una importante vía para la comarca del suroccidente que se encontraba cortada desde primera hora de hoy entre los puntos kilométricos 81 y 90.

La intensa humareda generada por los propios incendios y las condiciones meteorológicas han complicado notablemente las tareas de extinción tanto por tierra como por aire, ya que tan sólo uno de los helicópteros de Bomberos del SEPA ha conseguido llegar y trabajar en Tabladiello, Cangas del Narcea. Al operativo de extinción se sumarán a lo largo de esta jornada 150 efectivos más de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que ya había desplegado en la región a medio centenar con un total de 12 autobombas.

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