Aniversario Groucho Marx

Perdonen que no me levante

  • Hace 128 años nacía en Nueva York Julius Henry Marx. Líder de los Hermanos Marx, Groucho (de grounch, gruñón en inglés) debutó muy joven en los escenarios y poco a poco fue convirtiéndose en una leyenda que, a lo largo de su vida, dejó innumerables y memorables frases y reflexiones.

Groucho Marx. Groucho Marx.

Groucho Marx.

Algunas de las citas o reflexiones de Groucho Marx son muy conocidas y se asocian rápidamente con el personaje como la de Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros, la de La parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte o la de Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo.

Ya fuera en sus películas, sus libros o, incluso, en sus entrevistas, Groucho Marx siempre tenía una frase acertada para cada cuestión, incluso para cosas trascendentales: He tenido serias dudas sobre la vida antes de la muerte.

Las hay reivindicativas y con mensaje como la de La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.

Y las hay bastante irreverentes. Muchas de sus frases serían hoy bastante inaceptables y ofenderían a más de un colectivo. Las mujeres estaban siempre en el punto de mira: No piense mal de mí, señorita, mi interés por usted es puramente sexual, ¡Brindemos por nuestras novias y nuestras esposas!... ¡Que no se encuentren nunca! o Recuerde, señor, que estamos luchando por el honor de esta mujer, probablemente mucho más de lo que ella nunca hizo por sí misma no pasarían hoy la censura de lo políticamente correcto.

Julius, que se casó tres veces (y tuvo tres hijos), dejó también algunas 'perlas' sobre el matrimonio y la vida de pareja: El matrimonio es una gran institución, si te gusta vivir en una institución; El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida... y luego ya no hay quien se lo quite de encima o La política no hace extraños compañeros de cama, el matrimonio sí, son algunas de las 'perlas' atribuidas a Groucho Marx.

Muchas de sus reflexiones tenían que ver con el dinero. Su fama de tacaño y sus orígenes humildes pudieron ser claves para esta 'obsesión': ¿No es usted la señorita Smith, hija del banquero multimillonario Smith? ¿No? Perdone, por un momento pensé que me había enamorado de ustedHijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna...¿Quiere usted casarse conmigo? ¿Es usted rica? Conteste primero a la segunda pregunta o Hay muchas cosas en la vida más importantes que el dinero, pero cuestan tanto son solo algunas de estas citas monetarias.

Pero todas sus frases poseían la ironía, la genialidad y el humor inteligente como denominadores comunes. Tengo la intención de vivir para siempre, o morir en el intento; A mí las mujeres que sólo destacan por su físico no me dicen nada… De hecho no me dirigen la palabra; La risa es una cosa muy seria¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?; ¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí? y Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años! son algunas muestras de sus incisivas oraciones.

Y, por supuesto, un hombre con tantas y tan variadas aportaciones no pudo pasar por alto su epitafio, la última de sus irreverencias: perdonen que no me levante.

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