Sociedad

"Sentimos impotencia y rabia"

  • La madre de Cristina, una joven de 25 años que murió en el vuelo junto a su novio, asegura que desea que la compañía aérea Spanair "vaya a la bancarrota"

La madre de una de las víctimas del accidente de Spanair, Isabel Peña, aseguró, momentos antes de iniciar la misa en memoria de los 154 fallecidos en el siniestro, que es "muy duro vivir cada día sabiendo que se podía haber evitado el accidente" que tuvo lugar el 20 de agosto de hace ahora un año.

Isabel era madre de Cristina, una joven de 25 años que viajaba en el JK5022 de Spanair el fatídico día del accidente junto a su novio. Ambos perdieron la vida aquella jornada, pero antes Cristina envió a su madre un mensaje de móvil en el que le decía que el avión en el que tenía que ir a Las Palmas estaba teniendo problemas y no sabía si les iban a cambiar de aeronave. Horas más tarde, Isabel conocía la tragedia a través de televisión.

Ataviada con una camiseta en la que se veían los rostros de su hija y del novio de ésta, Peña aseguró a los medios de comunicación que a día de hoy siente "impotencia y rabia". "El avión no tenía que haber salido", insistió, al tiempo que deseó que Spanair, la compañía responsable de la aeronave, "vaya a bancarrota". Por su parte, la madre del novio de Cristina afirmó que "es muy duro" revivir la tragedia otra vez sabiendo que su hijo está muerto.

Con serenidad, y en algunos momentos con la emoción contenida, varios afectados destacaron además que hubo "deficiencias y descoordinación" en el plan de emergencias, que "no estuvo a la altura" y que la primera ambulancia tardó en llegar 40 minutos. Existían, han añadido, diecisiete personas que murieron por causas diferentes a la carbonización.

Asimismo y en vista de los siniestros similares ocurridos en la aviación, como el sucedido hace un año en Lanzarote, los familiares de las víctimas se preguntan si no había también un problema de sobrepeso.

En la cadena de errores que aseguran se registró, señalan además a los mecánicos, porque a su juicio no hicieron su trabajo como señalaba el manual, y a los pilotos por no comprobar si despegaban con los flaps.

Julio Pastor, Zaida Rodríguez, Javier Rodríguez, el superviviente José Pablo Flores y Saleta Mistal, fueron las personas que concedieron la rueda de prensa conjunta, rodeados de algunos familiares que llevaban camisetas de sus seres queridos, y en algún momento les ha resultado difícil contener la emoción.

Después se encaminaron a los jardines de la T2, donde el capellán del aeropuerto, Alberto García, concelebró una misa junto a cinco sacerdotes.

Fuentes del aeropuerto de Barajas calculan que cerca de 500 personas se acercaron ayer a las instalaciones para participan en la misa en honor a los fallecidos.

Además de esta celebración, el aeropuerto recogió otras tres muestras de recuerdo a los viajeros del JK5022. Se trata de tres placas ubicadas una en el Arroyo de la Vega, donde se estrelló el avión; otra cerca de la zona de entrada de la T-2 y una tercera junto situada junto a un olivo del jardín próximo a la terminal en la que se puede leer: "En algún lugar... siempre en nuestros corazones".

Mientras tanto, en Las Palmas de Gran Canaria, ciudad a la quedebía haber llegado el avión 154 rosas blancas llenaron el Atlántico con el recuerdo de las víctimas del accidente del vuelo JK 5022.

Cientos de familiares de las víctimas y muchos ciudadanos anóminos quisieron así rendir homenaje a los fallecidos para que "no se les olvide nunca". Al acto, que tuvo lugar en el paseo de Las Canteras, cerca de El Confital, también acudieron la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor y la delegada del Gobierno en Canarias, Carolina Darias.

En el acto se descubrió una placa conmemorativa a la que se unirá un monumento a las víctimas que será inaugurado el año que viene. Los familiares hicieron público un manifiesto en memoria de los fallecidos en un ambiente de emoción y tristeza contenida, pero también de "impotencia y deseos de Justicia" ante lo sucedido.

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