Seguridad vial

Correr menos en las carreteras secundarias es sólo el principio...

  • La reducción del límite de velocidad a 100 kilómetros por hora es insuficiente para reducir la mortalidad

Nadie duda de que a más velocidad al volante aumenta el riesgo de que un accidente sea más grave. Sectores implicados en la seguridad vial ven oportuno abrir un debate sobre los límites en las secundarias, pero coinciden en que la medida tiene matices y en que por sí sola no basta para atajar las muertes.

A asociaciones de conductores, de víctimas, ciclistas, autoescuelas y expertos en seguridad vial consultados por Efe no les sorprende que el director de la DGT, Pere Navarro, haya retomado uno de los proyectos que empezó a impulsar en su última etapa al frente de Trafico (2004-2011), y que también estuvo en la agenda de sus sucesores María Seguí y Gregorio Serrano, con gobiernos del PP.

Con su vuelta a Tráfico, Navarro retoma el plan de reducir el límite de velocidad máximo de 100 km/h en las carreteras secundarias, las que tienen un carril por sentido y en las que se produce la mayoría de muertes al año.

El de 2017 fue el segundo año consecutivo con incremento de los fallecidos y 2018 va por el mismo camino, al menos hasta el 31 de agosto, periodo en el que 24 personas más han perdido la vida con respecto a los ocho primeros meses del año anterior.

Ya ha dejado de ser noticia que la mayoría fallecen en secundarias. Solo este verano ha habido 259 muertes, el 76% de ellas en carreteras convencionales, de las que casi una cuarta parte fue por salida de la vía.

"La velocidad es un tema que hay que retomar, sobre todo en las secundarias, pero hay que fijarse también en el estado de las carreteras, los tramos de adelantamiento y la vigilancia", asegura el presidente de la asociación de víctimas DIA, Francisco Canes, que incluye también las distracciones y el consumo de alcohol y droga como problemas que se deben abordar de forma urgente.

Precisamente, los Mossos d’Esquadra detuvieron este domingo en Tordera (Barcelona) a una conductora de 24 años que se accidentó cuando conducía ebria y sin haber obtenido nunca el permiso de conducir, en un siniestro en el que su acompañante ha resultado herido crítico.

Una conductora ebria y sin carné accidentada deja en estado crítico a su acompañante

DIA cree que no se puede cargar toda la responsabilidad en los conductores y que tampoco la disminución de la velocidad debe ser homogénea, una opinión que comparten la mayoría de expertos, entre ellos Mario Arnaldo, presidente de la Asociación Europea de Automovilistas (AEA).

Asegura que en la mayoría de los 160.000 kilómetros de convencionales el límite máximo es ya de 90 km/h y que solo es de 100 en las vías con arcén de 1,5 metros, al tiempo que matiza al director de Tráfico al comparar los datos de velocidad con otros países europeos: "Ninguno de los países que circulan en sus secundarias a 90 km/h tienen una tasa inferior a la española".

De todos los países europeos, Francia es el espejo en el que mirarse, tal y como deslizó el propio Navarro al plantear la rebaja en la velocidad, porque el país vecino acaba de imponer los 80 km/h y tras años de ascensos ha registrado solo en julio una bajada de la mortalidad de más del 5%, si bien ellos mismos apelan a la prudencia y el estudio de los efectos.

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