La Campaña 2020 Huelva Huelva: los frutos rojos pierden un 20% de su producción, afectados por la crisis sanitaria

  • La declaración del estado de alarma sorprendió a la campaña de recolección de la fresa en un momento crítico

Temporeras marroquíes recogen fresas en una explotación onubense durante campaña de 2020. Temporeras marroquíes recogen fresas en una explotación onubense durante campaña de 2020.

Temporeras marroquíes recogen fresas en una explotación onubense durante campaña de 2020. / D. A.

El sector fresero de la provincia de Huelva, que concentra más del 95 % de la producción española, ha dado por concluida la campaña 2019-2020, que ha calificado como “histórica y compleja” y en la que se ha registrado un descenso del 20 por ciento en la producción respecto a la anterior. El presidente de la Interprofesional Andaluza de la Fresa y los Frutos Rojos (Interfresa), José Luis García-Palacios Álvarez, explicó en su balance que el carácter “histórico” de la campaña viene marcado por el proceso de retorno extraordinario de las más de 7.000 temporeras marroquíes con contrato en origen que permanecían en Huelva debido al cierre de la frontera de Marruecos, un proceso finalizado con un resultado “sobresaliente”. Tras reiterar el agradecimiento a todas las administraciones, instituciones y organizaciones que contribuyeron a su éxito, sostuvo que este proceso, al igual que el desarrollo de una campaña atípica y llena de escollos por la alerta sanitaria por la COVID-19 y las limitaciones por el estado de alarma, han supuesto “una muestra de madurez, dedicación y compromiso absolutamente excepcional” por parte del sector.

La declaración del estado de alarma sorprendió a la campaña de recolección de la fresa en un momento crítico por lo que desde la semana del 16 de marzo (semana 12) el volumen de ventas no evolucionó de acuerdo a lo esperado. En las semanas 12 y 13 la demanda de fresa sufrió un fuerte retroceso justo en el momento en que mayor aumento se esperaba, debido a la caída del consumo a nivel nacional sobre todo, aunque también del internacional. Luego en las semanas 14 y 15 (Semana Santa y semana previa a ella) se produjeron incrementos considerables de la demanda que parecían anunciar una reactivación del sector. Pero en la semana 16 posterior a Semana Santa, el volumen comercializado volvió a decrecer, en un 7,24%, con respecto a la semana anterior. Como causas, al abandono de fincas hay que unir las desfavorables condiciones meteorológicas. Desde la declaración del estado de alarma, el volumen comercializado de fresa se redujo respecto a lo esperado porque buena parte de la producción de fresa fue a parar prematuramente a la industria y otra parte no se recogió.

Una campaña “difícil, compleja y para no recordar” en la que el sector “lo ha pasado mal”. Es el balance, por su parte, de Alberto Garrocho, presidente de Freshuelva, quien estima que la reducción de la producción de la fresa se sitúa en torno al 20% por la falta de mano de obra que ha provocado la COVID-19. El total de toneladas de fresas exportadas y comercializadas en España alcanza las 250.000. A la escasez en el número de trabajadores se suma la dificultad añadida de una fuerte retracción del consumo de un producto que, como explicó Garrocho, “no es de primera necesidad”.

Una campaña “difícil, compleja y para no recordar” en la que el sector “lo ha pasado mal”. Es el balance de Alberto Garrocho, presidente de Freshuelva

En esta campaña de los frutos rojos “atípica”, la producción del arándano y la frambuesa también ha menguado, en el caso de la segunda además por la competencia de terceros países, en especial Marruecos. El presidente de Freshuelva asegura que “los empresarios han sufrido pérdidas considerables en sus explotaciones” y una parte de los frutos han debido destinarla a las industrias porque “el mercado era muy limitado”, lo que imposibilitaba colocar la producción. El estado de alarma, decretado el pasado 14 de marzo, alcanzó de lleno al sector puesto que es precisamente en los meses de marzo y abril en los que la campaña alcanza su máximo apogeo. Además, la retracción del consumo no sólo se ha producido por los hogares, sino también por el cierre de los establecimientos del canal Horeca (hoteles, restaurantes y cafeterías). Así, aunque algunas semanas (pocas) se reactivaron las ventas de fresa , después volvieron a disminuir hasta la caída definitiva.

En el momento álgido de la campaña 7.000 trabajadoras de Marruecos se quedaron ‘atrapadas’

El precio de la fresa mantuvo un descenso en picado desde febrero, osciló en marzo, abril y mayo entre los 0,79 céntimos y los 1,14 euros, en el mejor de los casos. La pandemia del coronavirus ha marcado por tanto la última campaña de los frutos rojos y así se traduce en los resultados, que contrastan con la anterior, que fue relativamente regular en cuanto a producción y cuyos precios se mantuvieron estables. Entonces, destacó la puesta en marcha de producciones de arándano aunque la demanda no subió en paralelo, lo que supuso una caída de los precios.

Mirando ya al futuro, Alberto Garrocho anuncia que Freshuelva buscará países alternativos en los que contratar a trabajadores en origen para el sector, como puedan ser Moldavia y su entorno y también apuntó a otros latinoamericanos, y citó Honduras, por la facilidad que supone hablar el mismo idioma. En este sentido, apuntó que la Administración “debe hacer sus deberes” a la hora de facilitar convenios y medidas precisas para el intercambio de trabajadores porque “los empresarios han dado la cara”.

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