COVID-19

Actividad desde el primer eslabón de la cadena

Biofábrica de Agrobío en la que se producen colmenas de abejorros Biofábrica de Agrobío en la que se producen colmenas de abejorros

Biofábrica de Agrobío en la que se producen colmenas de abejorros / Diario de Almería

El abastecimiento de alimentos se daba por garantizado desde el primer instante de la crisis sanitaria, pero para desempeñar su labor los agricultores seguían necesitando el respaldo de la industria auxiliar que le rodea, desde el primer eslabón que serían las casas de semillas, pasando por semilleros hasta las empresas de control biológico para polinizar y combatir las plagas. Para que el engranaje de la cadena fuera el óptimo, todos los eslabones tenían que continuar con su labor.

“En Agrobío hemos adaptado los procesos de trabajo para proteger la salud de nuestros empleados y clientes y continuar con los niveles normales de producción, para garantizar la disponibilidad de productos y la continuidad de las entregas atendiendo siempre a las normas decretadas”, exponían desde la compañía productora de fauna auxiliar y abejorros durante el estado de alarma. La firma, a la vez destacaba el compromiso de su plantilla para hacer frente a las necesidades del sector, tanto en Almería, como a nivel nacional e internacional. “No obstante, fuera de la Unión Europea sí hemos visto como las limitaciones impuestas por cada territorio han afectado a la expedición de mercancías, como es el caso de algunos países asiáticos, Rusia o EEUU, que debido al cierre del tráfico aéreo hemos tenido que suspender los envíos que demandan sus zonas agrícolas”.

Desde la empresa también se tomaron diferentes medidas de protección y seguridad, así se reforzó el cumplimiento de la normativa de buenas prácticas, y se establecieron, además, protocolos especiales para la producción, expedición y recepción de mercancías de forma segura.

Desde Agrobío manifestaban que el control biológico y la biopolinización seguían adelante de manera que el ciclo natural de los cultivos continuaba demandando insectos beneficiosos y polinizadores para asegurar las producciones, en cambio, otras actividades vinculadas al control biológico, como viveros de ornamental, si estaban viendo afectada su actividad.

Desde Agrobío manifestaban que el control biológico y la biopolinización seguían adelante

Una de las consecuencias del estado de alarma y la evolución de la pandemia en el continente para el sector de frutas y hortalizas bajo invernadero fue la prolongación del ciclo productivo otoño/invierno lo máximo posible, para lo cual, como apuntaban desde Agrobío, era imprescindible la utilización de productos tan importantes como el control biológico. “En estos caso, las estrategias de biocontrol están permitiendo prolongar las plantaciones, aumentando la longevidad de la planta, así como su capacidad productiva y defensiva, con el consecuente aumento de las producciones”.

Por otro lado, desde la empresa recordaban que la campaña de primavera estaba próxima a arrancar con melón, sandía, pepino y tomate. “En esta época es fundamental comenzar con un buen manejo de los enemigos naturales, esto nos permitirá asegurar la calidad de los productos y evitar las pérdidas por daños de plaga, pero también comenzar la siguiente campaña con el campo lo más limpio posible”.

Las semillas hortícolas son una parte esencial de la cadena alimentaria y forman la base de una dieta variada y saludable. Sin semillas hortícolas, los agricultores no pueden producir hortalizas para comer. De esta forma lo recordaba en esos duros meses iniciales Rijk Zwaan, que, además, apuntaba: “Como compañía de investigación hortícola, ahora más que nunca, somos conscientes de nuestro rol en el suministro alimentario mundial”.

En esta situación, la compañía mandaba un mensaje tranquilizador a sus socios y clientes, “cada día, nuestros empleados se esfuerzan al máximo para cumplir con las demandas de los clientes y suministrarles las semillas hortícolas como estaba planificado. Trabajamos juntos continuamente para encontrar soluciones a posibles cuellos de botella que nuestros socios y clientes puedan experimentar en esta situación sin precedentes. Pueden confiar en nosotros”. Además, la empresa difundió entonces un vídeo bajo los términos #UnidosenelEsfuerzo para trasladar su confianza al sector agrícola. En el mismo, Rijk Zwaan señalaba trabajar sin descanso junto a los productores para asegurar la disponibilidad de frutas y verduras.

En situaciones como estas, se ha demostrado lo sensible, importante y estratégico que es la industria auxiliar agrícola en todo el territorio pero especialmente en el sur-este español. En esta línea, desde Agrobío destacaban que pocas zonas de Europa son capaces de producir cantidades tan importantes en esta época. “Por ello, merecen una valoración muy especial las personas que se encuentran en los invernaderos, en la manipulación, y en todos los eslabones del sector profesional, que continúan su trabajo para que no falte el abastecimiento de hortalizas en estos momentos”.

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