calle Pureza

Traslado de la Esperanza de Triana a su capilla

Nuestra Señora de la Esperanza de Triana abandonaba este lunes la Real Parroquia de Santa Ana tras haberse celebrado la pasada semana su solemne septenario y función principal de instituto. Numerosos devotos ya formaban una densa masa humana desde el interior del viejo templo trianero. Aun con la luz del atardecer, hecho histórico, la Virgen asomaba a la Plazuela de Santa Ana, tomando acto seguido las calles Rodrigo de Triana, Vázquez de Leca y Pureza. La Banda de Música de María Santísima de la Victoria sonaba en la trasera de las andas, interpretando composiciones dedicadas a la Esperanza de Triana, una tras otra sin solución de continuidad. La Virgen lucía la nueva saya bordada en oro fino sobre terciopelo de seda color morado, siendo una pieza fechada en torno al siglo XIX adquirida por un grupo de hermanos y pasada a nuevo soporte por el bordador Francisco Carrera Iglesias. Sobre sus sienes la corona realizada por Gabriel Medina en 1937.