Opinión

Aristócratas anónimos (8)

Durante el vals, Urrutia empezó a gritar a Yolanda, según el plan previsto, pero se apagaron, de golpe, las luces y cayeron pétalos de rosas del techo. Aprovechando la oscuridad, los Aristócratas Anónimos raptan a la subinspectora Romero con un pañuelo de seda con cloroformo. Vuelven a bajarla en brazos por otra escalera. Helena se la lleva en su vieja vespa azul al campo, mientras que Pelayo vuelve a la fiesta antes de que se enciendan las luces. Urrutia no comprende lo sucedido, pero su irritación no conoce límites. Pelayo tiene la habilidad de hacerse el tonto.