Opinión

Aristócratas anónimos (y 10)

La reunión secreta de los Aristócratas Anónimos está llena de sorpresas para Yolanda. Se hallan muy divididos. Hay un sector, ciego de éxito, que quiere aumentar la intensidad de sus acciones. Pelayo defiende que ha llegado el momento, no de rendirse y aun menos de negociar con el Gobierno, pero sí de perder, que es la única manera de preservar su ideal. Se ofrece voluntario a chivo expiatorio y pide a Yolanda que ella sea quien le detenga. La chica se resiste, pero al fin acepta con una condición: tiene que ponérselo tan difícil como al resto de sus compañeros.