logo especial
Compartir
Logo de Facebook Logo de Twitter Logo de Whatsapp
icono menu
Volver
adorno

Manual básico para no equivocarse con Dylan

Escrito por Francisco Camero
Cita Cita

Lo portentoso de su cancionero es su condición de remezclador

Dylan no es un cantautor

adorno

El portador de revelaciones hímnicas con guitarra de palo y armónica desapareció hace demasiadas décadas. Más allá incluso de la electrizante intuición que lo llevó a conectar el folk con los fundamentos del rock'n'roll, lo portentoso de su cancionero, y el rasgo que hace de él un artista moderno, plenamente de su tiempo pese a que sus canciones parezcan -más que antiguas- fuera del tiempo, es su condición de remezclador.

Ilustración Bob Dylan

Ilustración: Daniel Rosell

Barajando a su antojo ecos, homenajes velados, citas explícitas y lecturas oblicuas, su música es como un diorama incesante que contiene la vibración toda de la tradición popular americana del siglo XX: del blues rural que le sirve como surtidor de imaginarios mitológicos al góspel, del rockabilly al country, de la música de los Apalaches a los standards de la era crooner.

Artesano de saberes enciclopédicos y erudición multirreferencial antes que genio (en la acuñación del Romanticismo), Dylan desata su magia portentosa, más que creando, recreando. Y mejorando prácticamente siempre el modelo inspirador, eso también.

¿Eso era 'Like a Rolling Stone'?

adorno
Bob Dylan

A lo mejor el viernes Dylan toca, en un inexplicable rapto de condescendencia, la canción que usted lleva toda la vida queriendo paladear en directo. Pongamos 'Like a rolling stone', 'Hurricane' o 'It's alright, Ma (I'm only bleeding)'. O tal vez no las toque.

Seguramente, de hecho, no lo hará. Aunque puede también pasar algo más desconcertante y enojoso, al menos para el desavisado que acuda al concierto esperando escuchar más o menos lo grabado en sus discos: que las toque, pero irreconocibles hasta el punto de que, con suerte, sólo al llegar sus estribillos atisbe una ráfaga familiar que le permita identificarlas fugazmente.

Su reticencia a darle al público lo que éste espera (un surtido bien completito de sus piezas clásicas, cómo no) y su preferencia por obras recientes o casi ignotas dentro de su desmesurada discografía, junto con su tendencia a la improvisación permanente, le ha granjeado fama de maltratador de sus propios tesoros. Es una forma de verlo.

Otra pasaría por acudir dispuestos a dejarse llevar, sin moldes preconcebidos, y a volar en el caso de que el mito displicente tenga el ánimo entonado y la noche ofrezca esos momentos de hipnosis, tiempo suspendido y plenitud que a veces, no tantas, nos regalan los grandes directos.

DESCONCIERTO

Aviso: Dylan puede que toque sus canciones más populares pero que sean irreconocibles

Tiene la garganta arrasada (y en principio, so what...)

adorno

Ya sabemos por otros titanes, Johnny Cash por ejemplo, que pocas cosas hay tan hermosas y conmovedoras como una voz frágil, al borde de la quiebra definitiva, pero empeñada pese a todo en expresar añoranza, rabia, deseo, júbilo o misterio.

Cita Cita

"Las voces no deberían ser medidas por lo bonitas que son"

Sam Cooke

Sam Cooke

Para no enredarnos innecesariamente en la muy extendida confusión acerca de qué es “cantar bien” (al menos en este terreno, fuera de los coliseos líricos y las arias de Verdi), vamos a recurrir al viejo recurso del argumento de autoridad (de otro): "Las voces no deberían ser medidas por lo bonitas que son; sólo deberían importar si realmente te convencen de que están diciéndote alguna clase de verdad". Atentamente, su amigo Sam Cooke.

El Dylan viejo mola

adorno

Repitamos aquí lo que todo el mundo sabe: el Dylan imperial, visionario, en trance de pura inspiración, es el de mediados de los 60. Como ése no hay otro (ni siquiera él mismo en sus sucesivas reencarnaciones).

Vale, pero. PERO. Ver evolucionar y envejecer (con total libertad, escasas decisiones abiertamente cuestionables e incluso alguna buena sorpresa digna de tal nombre) a un artista de esa magnitud, a un tipo que lleva medio siglo expuesto a la discusión pública, es un extraordinario y fascinante lujo que nos conecta además, todavía, con otro mundo, uno que ya no es éste de carreritas efímeras, rostros de usar y tirar y productos de temporada, mayormente. Ahora, ya lo sabrán, anda entretenido con la relectura crepuscular y desnuda de orquestaciones del repertorio menos trillado de Sinatra. ¡Lo hace porque ya no tiene voz! Pues claro, hombre.

Pero plantearlo así es propio de alguien que no sabe disfrutar de una de las mejores cosas de la gente mayor de la que pensamos que nunca se irán: las manías, las coletillas, los recuerdos recurrentes, las insospechadas salidas de tono, el sermón de siempre; todo lo que luego más se echa de menos, o sea, cuando ya no están.

Fotos de Bob Dylan Fotos de Bob Dylan Fotos de Bob Dylan
  • 1- Portada del disco de versiones de originales de Frank Sinatra, Shadows in the Night (2015).
  • 2- Fallen Angels (2016), versiones de doce temas clásicos compuestas por varios de los compositores más influyentes de la música de EEUU como Johnny Mercer, Harold Arlen, Sammy Cahn y Carolyn Leigh.
  • 3- Primer disco triple de la discografía de Dylan, Triplicate (2017) sigue la estela de los dos anteriores.

2015 - 2019

Dylan anda entretenido con la relectura crepuscular y desnuda del repertorio menos trillado de Sinatra