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El Foro Cultural 3 Taurinos 3 rinde un homenaje al torero Sancho Dávila

  • El acto se celebró en el Salón de Actos del Museo de la Guitarra

Miembros del Foro, con su presidente a la cabeza, entregan un recuerdo a Sancho Dávila. Miembros del Foro, con su presidente a la cabeza, entregan un recuerdo a Sancho Dávila.

Miembros del Foro, con su presidente a la cabeza, entregan un recuerdo a Sancho Dávila. / José Luis Molina

El Salón de Actos del Museo de la Guitarra acogió la charla-coloquio que pronunció Sancho Álvaro, así anunciado en la cartelería hasta que tomó la alternativa. Con la presencia de muchos aficionados y socios del Foro Cultural 3 Taurinos 3, siendo la presentación realizada por Daniel Valverde, quien glosó la figura del Conde, torero, empresario y ganadero.

Las imágenes se sucedieron por parte de Lentisco, mientras Sancho argumentaba las mismas con un diálogo afable, que comenzó por su juventud, llegando de una familia con el título nobiliario de Conde de Villa fuente Bermeja, incluso en algún festejo lo anunciaron así.

Un momento de la charla en el Museo de la Guitarra. Un momento de la charla en el Museo de la Guitarra.

Un momento de la charla en el Museo de la Guitarra. / José Luis Molina

Desde su infancia, él soñaba con torear, “en casa me dijeron que tenía que terminar los estudios, hice ingeniero agrónomo, y siendo así me permitían torear en festivales y novilladas, pero esto iba engendrando en mi algo más, llevada la tauromaquia inyectada en mis venas”, dijo.

Debutó como novillero en Jaén en 1965 para estar anunciado para tomar la alternativa cuatro años después en la Feria de Fallas de manos de Antonio Ordoñez.

Tras un largo periplo de festejos menores y novilladas por todos los lugares, en una de ellas anunciado en un pueblo de Toledo, aprovechó la cercanía de Madrid, para realizar un examen, pidió prestadas 10.000 pessetas. y encargó un traje de luces. En dicho festejo logró dos orejas y rabo rubricaron aquella tarde sus triunfos en Madrid y en otras plazas que le llevaron a tomar ponerse los galones de matador de toros.

Sancho Dávila, compartió carteles con las máximas figuras del momento. La salud le ordenó un día abandonar los patios de cuadrillas y refugiarse en las faenas camperas. Y así lo hizo desde Santiesteban del Puerto, entre las encinas y alcornoques de Puertolaca, es un lugar privilegiado de Sierra Morena, lugar donde se hierra el guarismo del futuro y pasea a caballo la memoria de un personaje de la Tauromaquia, que siente y vive la fiesta de los toros criándolos para el triunfo de los jóvenes toreros.

Concluyó con palabras al futuro, la nueva sabia de diestros, la problemática de la fiesta y aquellos aspectos que serán el futuro de esta gran pasión como es el mundo de los toros. Recibió un recuerdo por parte del Foro.

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