Toros

"Tenía la sensación de que el vestido de torear me llamaba"

  • El torero, tras 'probarse' la semana pasada en la plaza colombiana de Medellín, retoma su carrera con nuevos apoderados y la oferta de "un mínimo de 25 corridas"

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El diestro Víctor Puerto (Alcorcón, 1973), aficando en Sevilla y doctorado en Ciudad Real el 9 de abril de 1995, retoma su carrera tras un par de años sin vestirse de luces, a excepción de dos corridas puntuales. El torero ha recibido una oferta de apoderamiento por parte de Víctor López Caparrós y Eloy Lillo, tras probarse la pasada semana en en Medellín (Colombia), donde alternó con Julián López El Juli y Luis Bolívar.

-¿Por qué ha decidido reaparecer en 2010?

-Salvo algún festival y una corrida junto a mi tío, han sido dos años sin hacer temporada. Lo hago por las sensaciones que he vivido en Medellín y la oferta que me han hecho.

-¿Cómo vivió su experiencia en la plaza colombiana?

-Corté una oreja y perdí otras dos por pinchar. Pero lo importante es que me encontré a gusto, me respondía el cuerpo y vi que con dos toreros que apretaron no me vine abajo. El Juli estuvo cumbre y Bolívar, con un mal lote, se arrimó hasta atropellar la razón. Todo eso no me afectó. Es más, me gustó que apretaran. Si yo no hubiera estado preparado psicológicamente, me hubiera venido abajo. Lo más importante es que tenía la sensación de que el vestido de torear me llamaba, me pedía que era el momento de volver, de reaparecer.

-¿Pasó más miedo del habitual?

-Pasé miedo. Pero más de responsabilidad que físico.

-Y llega una oferta de apoderamiento por parte de Caparrós y Lillo ¿Le han ofrecido un mínimo de corridas?

-Mis apoderados están muy ilusionados conmigo y espero que me aporten mucho. De momento, me aportan felicidad e ilusión al apostar por mi. Me han ofrecido la posibilidad de torear un mínimo de 25 corridas. Pero todo dependerá de cómo me encuentre. Por mí, ahora mismo toreaba sesenta. Pero todo tiene que venir poco a poco.

-Durante este período sabático, ¿qué conclusiones ha sacado sobre su carrera?

-Viendo corridas desde el tendido me he dado cuenta que en muchas ocasiones he sido infiel a mis sentimientos, pensando en cortar orejas.

-¿Y cómo es ese toreo que siente?

-No lo sé. Es el toreo de mis triunfos fuertes en plazas como Sevilla, Madrid, Valencia y Bilbao, donde no he toreado para la galería. Cuando uno torea de verdad, llega al tendido. Sin embargo, en pueblos, cortaba cuatro orejas y el alma se me quedaba vacía.

-Con el brillante plantel de estos momentos, ¿es posible hacerse un hueco ?

-Si lo viera complicado no me podría el vestido de torear. El abanico del toreo es muy amplio.

-¿Qué puede aportar en esta nueva etapa?

-Espero que los aficionados vean a un torero que tiene la tranquilidad que le han aportado quince años de alternativa, con un oficio bien aprendido.

-¿Toreará en Sevilla y Madrid?

-No lo sé. Estoy preparado para ese tipo de toro. Otra cosa es que encaje en las posibilidades de la empresa. En mis cálculos entra torear en todas las plazas donde me llamen.

-¿Tiene fecha y plaza para su primera corrida en la temporada española?

-No. De momento, en febrero me dedicaré a hacer campo y prepararme.

-¿Es muy difícil vivir sin torear, sin vestirse de luces?

-Ahora sería imposible. Pero cuando hace un par de años decidí aparcar la profesión me estaba ahogando. Se apoderaba mi profesión de mi vida.

-¿Qué es lo que más ha echado de menos en este tiempo?

-Al principio, nada. Era incapaz de ir a un tentadero. Luego, toreas una becerra y otra. Y así hasta que me he puesto delante de dos toros en una plaza con público.

-¿Cuál es su meta?

-Sentirme realizado y feliz como torero.

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