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Comienza el proyecto 'Madre Esperanza'

  • La iniciativa de la Hermandad de la Trinidad pretende sufragar los gastos de material escolar y ropa de los hijos de las reclusas

La Hermandad de la Trinidad ha puesto en marcha el proyecto Madre Esperanza con el fin de ayudar a los hijos de reclusas que viven en régimen penitenciario y que, por tanto, tienen que convivir con ellas en un entorno lleno de dificultades.

La iniciativa, en la que colaboran tanto hermanos como voluntarios ajenos a la hermandad, quiere atender aquellas necesidades de ropa y de material escolar que los centros penitenciarios no pueden costear. Parte del dinero que se recoja a través de donaciones y cuotas se destinará también para que aquellas madres que abandonen la condena puedan afrontar los primeros meses de reinserción social.

Juan Manuel Piñas, hermano mayor y coordinador del proyecto, explica que "la principal motivación de realizar esta labor no es otra que ayudar a que la infancia de estos niños sea más fácil y que cuenten con los mismos recursos que cualquier otro niño". A raíz del inicio de este proyecto nació también la propuesta de pedir el indulto de cualquier presa con hijos, atendiendo al tipo de delito realizado, siempre que se traten de delitos menores, o al tiempo de condena restante en el centro penitenciario.

En el año 2006 ya fue concedido el indulto, por petición de la hermandad, a un recluso del Centro Penitenciario Sevilla II con motivo de la coronación canónica de la Trinidad.

En Sevilla, ésta es la única hermandad que realiza iniciativas relacionadas con los presos. El proyecto Madre Esperanza está relacionado con el mantenimiento de una casa de acogida en el municipio de Los Molares que se encarga de proporcionar comida y alojamiento para aquellas madres con permisos de salida. Contando con un equipo de voluntarios, se llevan a cabo actividades dirigidas a la motivación y a los hábitos saludables de las presas con objeto de preparar su futura vida en libertad.

Otra casa de acogida es Emaús-Esperanza Trinidad en la que colaboran la Fundación Pro-Libertas con la Hermandad de la Trinidad. En ella se realizan programas de acogida, promoción y reinserción a nivel social y laboral de los reclusos.

Madre Esperanza ha tenido una enorme acogida y aceptación entre los hermanos, quienes esperan que crezca hasta el primer reparto de materiales, estimado para el mes de diciembre. Piñas considera que su éxito se debe a que "al estar en tiempos de crisis y al estar la ayuda dirigida a los niños, se consigue la sensibilización de la sociedad".

Aunque el primer reparto será realizado en diciembre, la hermandad espera tener una parte de los donativos disponibles para septiembre, por si los centros penitenciarios no pueden hacer frente al inicio de curso.

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