Vivir

Trazos infantiles contra el hambre

  • A sus 11 años, Mar Benítez ha publicado un libro para niños, con el que colabora con la ONG Educo

La imaginación de un niño no tiene límites. La pequeña Mar Benítez, vecina de Castilleja de la Cuesta, así lo demostró hace dos veranos cuando, a sus 9 años, en unas desanimadas vacaciones, se armó con lápices y papeles y empezó a dibujar sin parar, dando pie a su primer libro, Maruska La Pirada. Cuando habla de su personaje, a Mar, ya con 11 años, le brillan los ojos: "Maruska es una chica un poco loca que le gusta hacer experimentos. Se parece un poco a mí, tiene el pelo corto y gafas, como yo", señala la joven ilustradora, alumna de sexto de Primaria en el Colegio Público Luis Cernuda. "Me gustaría ser como ella, vivir sus aventuras".

"Todo empezó durante los 15 días que pasamos en Rota. Mar se quedó sin libros para leer y decidió crear la historia que le gustaría encontrar en un libro infantil", explica su padre, José Benítez. "Cuando terminó todos sus dibujos, nos pidió a su madre y a mí que escribiéramos las aventuras que ella se inventaba. Así, durante ese verano, de camino a la playa, dejamos casi toda la historia cerrada. Pero, aunque nosotros la escribimos, toda la idea es de Mar".

Maruska no está sola en esta aventura. Le acompaña su amiga Ana La Rusa y sus enemigos del colegio, Paco Rochincharro y Pepita Troglodita, además de su mascota, la cobaya El Pirata, y dos piojos mutantes. "A Maruska le pasan muchas aventuras. Por ejemplo, una vez, haciendo un experimento, le dio a su amiga unas pastillas para el dolor de cabeza y le crecieron las orejas. Eso sí, el dolor de cabeza se le quitó", relata risueña Mar, que asegura que dibujar es lo que más le gusta, una afición que le viene de su madre, Águeda Climent, licenciada en Bellas Artes. "A veces tenemos que reñirla porque dibuja en sitios que no debería", explica su madre.

Lo que empezó siendo un juego, un recuerdo especial, se convirtió en un importante proyecto cuando la familia Benítez Climent decidió editar el libro de su hija y destinar los beneficios de la venta de los ejemplares a la ONG Educo. "Con 11 años, Mar ya es consciente de lo que ocurre a su alrededor y de los estragos que provoca la crisis en la sociedad", señala el padre, que asegura que su hija cambiaba de canal cada vez que veía el anuncio de Educo en el que una madre sólo tiene un trozo de pan para darle de comer a su hija. "Le daba pena y tenía que cambiar de canal". Así, sus progenitores se pusieron en contacto con la organización, con la intención de colaborar y destinar los beneficios del libro a la campaña Becas comedor. Educo comenzará en febrero a promocionar el libro; sin embargo, éste ya se puede adquirir a través de la plataforma Amazon por 7,85 euros. Las aventuras de Maruska La Pirada y los piojos mutantes no han hecho más que empezar, ya que la joven ilustradora no descarta dar vida a nuevas historias.

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