Vivir

Diez años de chapuzones

  • '¡Al agua pato!', de La Barataria, se reencuentra con el público sevillano y celebra su aniversario en la Fundición

La Compañía Barataria, especializada en teatro para la infancia, está de celebración. Su espectáculo ¡Al agua pato! cumple el décimo aniversario. El show que contribuyó a la tendencia de producciones teatrales para bebés en Andalucía y que se ha representado en más de 200 ocasiones, se reencuentra ahora con el público sevillano, con dos funciones marcadas los días 10 y 11 de marzo, a las 12:00, en la sala Fundición (C/ Habana), dentro de su programación infantil conocida como Minifundi.

¡Al agua pato! se estrenó el 11 de noviembre de 2007 en el Teatro de Mairena del Aljarafe (donde la compañía tiene su sede), con gran éxito de público y sesiones adicionales, y continúa formando parte de las programaciones teatrales de toda España. En 2017, fue nominada como mejor obra infantil en los Premios Lorca de Teatro Andaluz. El director y dramaturgo de esta compañía, Juan Arjona, explica que ¡Al agua pato! fue la primera producción global de La Barataria, con la que "quisimos transmitir a los más pequeños todos los lenguajes tradicionales del teatro". "La música, la escenografía, la iluminación, el vestuario, todo está concebido especialmente para enriquecer una historia", que trata sobre la cultura infantil del agua y el agua como herramienta de la imaginación.

Dirigida por Juan Arjona, entre otros premios, la compañía recibió el Cenit 2016

Arjona recuerda que en el momento del montaje "cada miembro del equipo artístico éramos padres y tíos, queríamos contar una historia a nuestros niños".

Con música original de Daniel González y escenografía de Nono Granero, ¡Al agua pato! está interpretada por las actrices Natalia Arjona e Inma Pinilla. A lo largo de estos diez años, se ha representado tanto en teatros para público familiar, como en escuelas infantiles. Desde La Compañía Barataria recuerdan el precedente de obras como Michu y yo de Silvie Nys o Blanco-có de Maluka Peka, y consideran que¡Al agua pato! contribuyó a la creación de espacios y circuitos especializados en este tipo de público.

Para Natalia Arjona ha sido una sorpresa la evolución del espectáculo: "No sabíamos qué proyección tendría el trabajo pero, gracias a la acogida del público y de los programadores, fue la primera vez que nos sentimos profesionales". Y añade: "Siempre solemos decir que el espectáculo está en el público, en las caras y los gestos que hacen, cómo los bebés bailan y siguen la historia".

Cuando hace casi dos décadas la Compañía Barataria preparaba sus primeras producciones, ya estaba expresando los principios que habrían de marcar su trayectoria profesional: contar historias, emplear el juego como herramienta creativa y la libertad de investigación y desarrollo. Por eso, ayer como hoy, esta compañía sevillana se reconoce en el lema El teatro es expresión de la vida y hacer teatro es jugar a vivir.

Acompañados por un equipo técnico y artístico consolidado, actualmente está integrada por los Arjona, Juan y Natalia, hermanos, compañeros y tándem profesional estable. Mientras que en la cabeza de Juan Arjona bullen las historias que concibe y dirige, el cuerpo y la voz de Natalia Arjona le dan forma como actriz pero también como productora y distribuidora.

Con una extensa y prolífica andadura, han ido combinando espectáculos para adultos (La Maldad, Futing o Nadie como tú) con los infantiles (Irás y no volverás o El viajecito). Han recorrido la geografía andaluza y peninsular, y han cosechado premios, como el Salvador Távora de Teatro (2001), primer Premio de Teatro Joven de Sevilla (2002) y el Premio Mejor Espectáculo Cenit (2016). Entre las últimas representaciones de ¡Al agua pato!, destaca su paso a finales del pasado año en Valladolid y su participación en la última edición de Feten en Gijón. Hoy, La Compañía Barataria centra su producción en el teatro para la infancia, un ámbito de especialización que requiere medios y un lenguaje propio, y en el que sobresalen por su tratamiento de la comedia, por la libertad para reaccionar ante lo inesperado y por un sentido no estricto de la pedagogía.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios