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Una apuesta por el drama en el Alamillo

  • En el parque sevillano se organizan representaciones teatrales, previa cita, para escolares

Un curso más, el Parque del Alamillo se convierte en un aula ideal para impartir lecciones de teatro. Peter Godé Teatro es la compañía responsable de hacer posible que los pequeños de los distintos colegios que lo soliciten puedan disfrutar de diferentes espectáculos a la vez que se divierten y aprenden. Durante este curso, se interpretan cuatro espectáculos diferentes, dirigidos a menores de distintas edades.

Una de las obras es El Oso Cabezota. Un historia sencilla, pero a la vez profunda, en la que el protagonista sólo vuelve a ser feliz cuando está seguro de quien es: un oso. Esta obra está pensada para niños de 3 a 8 años y tiene música en directo.

Ulrico y las puertas que hablan es otra de las historias que se escenifican en el parque sevillano. Ambientada en la Edad Media, narra como Ulrico, un simpático enano protagonista, movido por su afán de saber, lucha contra el oscurantismo, la superstición y el miedo a lo desconocido que reina en la época. Esta adaptación fiel de la novela de Carlo Fabretti se dirige a niños de 8 a 12 años.

Basado en el cuento popular El Castillo de irás y no volverás, El hombre de los sombreros combina el teatro con los títeres y está enfocado para niños de 6 a 10 años.

Por último, aquellos centros que escojan Aventura en el vivero podrán disfrutar de una visita guiada y dramatizada a los viveros e invernadero del parque. Herederos de la Expo del 92, están restaurados y abiertos al disfrute del público. En este espectáculo el caballero medieval Wamba, guardián y protector del parque, aparecerá por sorpresa para recibir a los visitantes y les propondrá realizar una aventura sin igual a través del intrincado bosque. Tras nombrarles caballeros ayudantes, iniciarán un viaje en el que se irán intercalando explicaciones teóricas y observaciones directas de la flora y fauna que se encuentren, divertidos juegos que consoliden los conocimientos adquiridos y se irán impartiendo normas elementales de comportamiento cívico en el medio ambiente. Este teatro de calle se dirige a niños de 6 a 11 años.

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