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Con una flor bien 'plantá'

  • El detalle diferenciador de cada flamenca que va a la feria está en los complementos que lleva

Con una flor bien 'plantá'

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Todo en el traje de flamenca parece estar destinado para destacar la luz y la alegría de la primavera, en sintonía con la forma de sentir el mes de abril que comienza a adueñarse de la ciudad a medida que se va acercando el momento de dar vida a la ciudad efímera del Real, en la que el color y la vida parece estar por todas partes. Y para colores, los de las flores que llevan en la cabeza mujeres y niñas (no necesariamente vestidas de flamenca porque en estos días, casi todas sucumben a adornar la melena con flores). Y es que, a pesar de la letra de la sevillana en la que un clavel termina en el pozo, a la mayoría la flor no les pesa en la cabeza, ni siquiera el rato que dice la canción.

Mar Flores, dependienta de Blanco Azahar, preparando unas flores en la tienda. Mar Flores, dependienta de Blanco Azahar, preparando unas flores en la tienda.

Mar Flores, dependienta de Blanco Azahar, preparando unas flores en la tienda.

Y como en todo lo relacionado con la vestimenta de estos días de Feria, las flores también tiene su importancia. Si el traje de flamenca sigue modas y tendencias, los complementos o, mejor dicho, los avíos son el toque de distinción y de personalidad que cada mujer da a su vestido. Y sobre todos estos adornos destacan las flores. Un colorido ramillete que hace de cada cabeza un canto al brillo de abril.

Desde hace siete años, muchas de las mujeres y niñas que van a la Feria tienen una cita días antes con Blanco Azahar, en la calle José Gestoso. "Empezamos a preparar las flores que vendíamos como decoración, algunas clientas se asombraban cuando les decíamos si las querían para flamenca. Entonces Mar le quitó el tallo que traían y les puso un alambre y empezaron nuestras amigas y ella misma a llevarlas a la Feria. Al año siguiente comenzaron a llegarnos clientas pidiendo lo mismo y desde entonces, no hemos parado", explicó José Manuel Portana, encargado de Blanco Azahar.

Para escoger las más adecuadas, todas las posibilidades de combinación: con el mantoncillo o con el traje. Para ello, en los días previos, la tienda situada en la calle José Gestoso se convierte en un muestrario de tejidos traídos por las clientas, con una variedad de telas que ya quisieran para sí los mayores ateliers de París.

Ejemplos de las flores más usadas por las flamencas. Ejemplos de las flores más usadas por las flamencas.

Ejemplos de las flores más usadas por las flamencas. / nerea martínez

Una personalización en el trato que va incluso al modo de presentar las flores. Desde la más clásica de una sola flor (que estuvo en desuso, pero vuelve) al ramillete. Este año, entre las tendencias, los claveles en forma de diadema o media diaema. En cuanto a las flores solas, triunfan las peonías, en diferentes tonos. Respecto al tipo de flores: los ramilletes son de flores hortensias y ranúnculos.

Aunque la gama cromática de este gran jardín es amplia, el rojo sigue siendo el gran básico de la Feria de Abril. "Siempre es el primero que se agota y del que más traemos. La flor roja siempre es un acierto y gusta mucho con el traje de flamenca", afirma Portana.

Desde hace unos años se suman a la tendencia los buganvillas y verde agua. La gran apuesta para este año son los tonos rosados, fucsias empolvados, verdes y azules o la combinación de malvas y dorados.

Las flores tienen su trabajo, se tiñen teniendo en cuenta las tendencias. "Antes de que comience la temporada tenemos una serie de diseñadores con los que desfilamos tanto en We Love Flamenco como en Simof, y que nos indican por dónde van los colores y las tendencias. También proponemos algunas formas de colocarlas, como los pequeños ramilletes laterales", explica Portana.

José Manuel Portana, encargado de la tienda, supervisa diferentes ramilletes. José Manuel Portana, encargado de la tienda, supervisa diferentes ramilletes.

José Manuel Portana, encargado de la tienda, supervisa diferentes ramilletes.

"Además de los colores del traje, los rasgos de la cara de la mujer, el color de ojos o el pelo y la forma del rostro también son determinantes a la hora de escoger la forma ideal de colocar las flores en la cabeza", comenta Portana. En este sentido, recomienda los ramilletes para los rostros más ovalados y las composiciones alargadas (diademas o medias diademas) favorecen a los más redondos.

La alegría en el gasto también empieza a notarse poco a poco en la moda flamenca. De este modo, Portana ha percibido en estos días en la tienda que, mientras en años anteriores la mayoría de las mujeres se decantaban por cambiar alguno de los complementos (flores, peinecillos o pendientes), en estos días se está volviendo a comprarlos todos nuevos.

Además de las flores,también hay mantoncillos especialmente diseñados y flecados para Blanco Azahar. Algo similar ocurre con los pendientes. El clásico aro va dando paso a diseños en los que prima la fantasía, y la posibilidad de reutilización para otros eventos. Entre las curiosidades, unos inspirados en elementos arquitectónicos del Real Alcázar. Hay flores en todos lados, hasta en los peinecillos, aquí se utiliza un solo color.

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