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La fuerza de las olvidadas

  • Maribel Suárez expone hasta el 8 de enero en la Sala Kstelar 'Las de nadie', una muestra de fotografía sobre las mujeres que viven en la calle

La fuerza de las olvidadas La fuerza de las olvidadas

La fuerza de las olvidadas / reportaje gráfico: juan carlos muñoz

Dicen que una imagen vale más que mil palabras y hay ocasiones en las que esta expresión, por ser más certera que de costumbre, debería cambiar su formulación. Porque, a veces, una imagen conmueve, transmite y sacude mucho más que mil palabras. Eso ocurre cuando uno acude a la nueva muestra de la Sala Kstelar (C/ Castelar, 22). De nombre Las de nadie y realizada por Maribel Suárez, esta exposición se compone de 12 fotografías en las que mujeres que viven en la calle son las únicas protagonistas.

Enamorada de la fotografía social desde que apuntó con su objetivo por primera vez, Suárez quería realizar esta vez un trabajo en el que las mujeres fueran las únicas protagonistas. Trabajadoras, sufridoras, humildes y maltratadas por la vida, las mujeres que ella observa a través de su cámara son fuertes y tienen una historia que pasa desapercibida para el resto de la sociedad. Con familia, estudios y puede que antaño una privilegiada posición social, ellas terminaron convertidas en lo que hoy se observa a través de la lente de Suárez. Mujeres que, sin ningún tipo de ayuda, permanecen a la espera de que la vida les dé otra oportunidad, como se observa en una de las instantáneas en la que una mujer mira desafiante al espectador. Mujeres que, maltratadas por la vida, todavía albergan algo de coquetería en lo más profundo de su ser y no renuncian a colocarse un floreado anillo. O mujeres que miran al cielo con la mayor de las desesperanzas.

Las de nadiede Suárez aparecen en color, a pesar de que la autora trabaje siempre en blanco y negro. Las mujeres retratadas tienen tanta fuerza que sólo el color podría reflejarlo. "A pesar de que viven en una situación de pobreza, son mujeres que emanan vida, que sienten, que tienen alegría y que han seguido hacia adelante luchando contra los elementos", apunta Maribel Suárez. Por eso busca el contraste entre sus fotografías, mostrando a la joven y a la anciana, a la desafiante y a la apesadumbrada, a la que impacta con la mirada y a la que es capaz de hablar con sus manos.

A modo de reivindicación, Suárez quiere reflejar con esta exposición no sólo lo olvidadas que están estas mujeres por parte de la sociedad, sino también recordar que cualquier persona puede convertirse en una de ellas. Que el dinero o los estudios no garantizan un hogar de por vida y que no siempre las drogas y el alcohol son los culpables de un final así. Por eso, a través de su forma de retratar a estas mujeres, el espectador aprende a valorar, a no juzgar y a conmoverse. Porque nada remueve más que dejar de ver al prójimo como un desconocido que sufre y pasar a verlo como un semejante con el que sentirnos identificados.

Para complementar la muestra, cada pieza se acompaña de una pequeña frase, elegida por Suárez, que ayuda a zarandear al espectador al asociarla con la fotografía. Algunos de los textos están escritos por Alicia Martínez, Ana Isabel Alvea y Francisco Lira. La muestra permanece abierta hasta el 8 de enero.

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