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Canción del verano

Sólo puede quedar una

  • Los artistas, en su mayoría mujeres, se disputan un año más el título de canción del verano

Lola Indigo, capitaneadas por Mimi, son la revelación de este verano. Lola Indigo, capitaneadas por Mimi, son la revelación de este verano.

Lola Indigo, capitaneadas por Mimi, son la revelación de este verano. / M. G.

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Si algo caracteriza al verano, además del calor y los mosquitos, son las canciones que le sirven de banda sonora. El boom de la canción –tortura– del verano está en su mejor momento aunque mucho ha llovido desde que Georgie Dann pusiera a media España a bailar con su Barbacoa.  A pesar de que los reyes de la canción estival son los mismos desde ni se sabe cuándo –el triunvirato Enrique Iglesias, Gente de Zona y Juan Magán es indestructible–, al terreno de juego se han ido sumando nuevas incorporaciones.

Maluma, enamorado y alcoholizado

Malumababy– irrumpió en el panorama musical gracias a una relación poliamorosa de dudosa moralidad en la que lo importante era conseguir la felicidad en medio de tanta infidelidad. Su Felices los cuatro, criticada por todo tipo de colectivos, le valió al colombiano un huequecito en la lista de reproducción de discotecas y bares de copas de la que no hay quién lo saque. Duetos, remixes y temas poco respetuosos con el colectivo femenino lo han mantenido en el candelero todo este tiempo. Amante de las colaboraciones, el cantante se ha unido este año a Wolfine para regalarnos el tema Bella. Que nada tiene que ver con la protagonista de la película de Disney, más bien es una moza con la que Maluma entabla una relación de ni contigo y ni sin ti en la que el dominio de la situación únicamente lo tiene el alcohol. La madurez hecha canción.

Luis Fonsi, haciendo doblete

De reciente ingreso en el universo de canciones del verano, Luis Fonsi le ha cogido gustillo a lo de menear las caderas (se ve que las canciones corta venas no le daban muchos beneficios). Si en 2017 Despacito fue la canción del verano, del invierno del otoño y del entretiempo, en 2018 el puertorriqueño pretende perpetuarse en todas las emisoras con su Échame la culpa. Acompañado de la ex chica Disney Demi Lovato, Fonsi vuelve a tirar de sonidos guturales y frases sueltas en inglés para acompañar su tema y darle el sello báilalo, báilalo que suelen tener sus temas veraniegos. Como el plan es estar en el top 10 de canciones todo el verano, no le ha quedado más remedio que jugar una segunda mano. Calypso, que no se sabe si es un helado o una diosa griega, es el todo al rojo de Luis Fonsi. Posibles relaciones erótico-festivas y toneladas de calypso (en la canción se repite unas 250 veces) son la base de su nuevo tema.

Aitana War, cortadas por el mismo patrón

Todo un fenómeno social, OT no iba a quedarse atrás en la carrera hacia el éxito musical del verano. Buenas voces, juventud, un físico que acompaña y un punto de inflexión con respecto a lo que se suele ver en televisión, los chicos de OT lo tienen todo para ser los reyes de la canción del verano (o las reinas). Si ya batieron todo tipo de record con Lo malo, Ana Guerra y Aitana no se iban a quedar atrás este verano. La primera, acompañada del mítico de la canción del verano Juan Magán, defiende a capa y espada el tema Ni la hora. Con –atención a la originalidad– una ruptura sentimental y las posteriores ansias de volar y comerse el mundo como eje central, el tema tiene lo esencial para triunfar: es repetitivo hasta la saciedad. Pero las cifras no mienten y ahí está la Guerrera liderando la batalla.

Como las rupturas siempre son un acierto a la hora de elegir tema para una canción, Aitana también apuesta por ella en su primer tema en solitario, Teléfono. Rupturas y pasotismo como tema estrella, exceso de autotune y repetición de la misma frase una y otra vez son los pilares sobre los que se cimientan los temas de las triunfitas. Nada que no se hubiera hecho antes, nada que marque un antes y un después en el mundo de la canción pero todo a la hora de poner a bailar a niños, mayores, indies, hipsters, haters y, como era de esperar, millennials.

Mimi, la reina de la baraja con Lola Indigo

Pasó desapercibida durante el concurso –fue la primera expulsada de OT– pero ha alcanzado un éxito que ni ella se termina de creer. Con su proyecto Lola Indigo y el tema Ya no quiero na, un auténtico soplo de aire fresco para las canciones del verano, Mimi se ha convertido en la reina de este verano. Un mensaje empoderante, que no feminista porque a fin de cuentas de lo que habla es de una ruptura (esto ya lo hemos escuchado antes, ¿no?), acompañado de una coreografía que ni J.Lo en sus mejores tiempos colocan a esta canción en el podio de los campeones. Su base pegadiza (resulta imposible quitársela de la cabeza), unos pasos de baile que hipnotizan y frases lapidarias como De la baraja la reina soy yo hacen que Mimi gane por goleada a todos sus compañeros de la academia.

Rosalía, reina sin necesidad de que sea verano

Rompedora, atrevida, original y polémica, Rosalía ha irrumpido con fuerza en el mundo de la música. Su primer tema, Malamente, que combina en su videoclip elementos del folclore andaluz y una base flamenca, se ha convertido en el himno de una generación que hace suyas las frases de la canción e incluso las utilizan en su día a día. Peculiar –la primera vez que las escuchas no sabes si la odias o la amas–, Rosalía tiene el charme suficiente para ser la reina a secas, sin necesidad de que sea verano.

Ritmos latinos y letras erótico-festivas

Como no se puede aspirar a reinar durante el verano si no se apuesta por lo latino, cuatro son las mujeres que sacan la bandera para apostar por este estilo. Con letras que nada tienen que ver con las que presenta Rosalía, estas féminas apuestan por la sexualidad en estado puro. Thalía y Natti Natasha se comen la noche –en el más amplio de sus sentidos– en No me acuerdo. Con una monumental resaca, ambas dan explicaciones al galán de turno sobre la nocturnidad y alevosía de sus actos a la mañana siguiente de haberse pegado el desfase de sus vidas. A Nati Nattasha le convence lo de estar en el candelero y se une a Becky G en Sin pijama. Lo que parece un error de primero de campamento, en su tema es toda una declaración de intenciones erótico-festivas. Un videoclip casi pornográfico acompaña a esta letra con perlas gongorinas del estilo de Siempre he sido una dama, pero soy una perra en la cama. Con frases del estilo, la recién llegada Leslie Grace se sube al carro de las canciones estivales. Duro y suave, su carta de presentación, habla de una chica que siente cosquillitas cuando el tronista de Mujeres, hombres y viceversa de turno fija en ella su mirada. Después la cosa desvaría y la protagonista pide sexo salvaje a la par que delicado, o eso entiende el común de los mortales al escuchar la letra.

J. Lo, una diosa encaprichada

Reina de las reinas –pero del universo– Jennifer López se apunta al español para luchar con su canción del verano. El anillo pa cuándo, con una carga un tanto machista (criatura, un poquito de iniciativa), es la mediocre baza con la que J. Lo decide jugar (con los grandes temazos que ha dado...). A pesar de las críticas, el tema causa furor las 23.500 veces que lo ponen en la discoteca una misma noche y no hay quién se resista a mover la manita con López entona pero... ¿y el anillo pa cuándo?

Letras repetitivas, historias y mensajes similares, ritmos latinos, autotune y un poquito de controversia vuelven a ser los ingredientes de los éxitos del verano, cuyo podio en esta ocasión parece disputarse mayoritariamente por guerreras femeninas.

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