El regusto agridulce de la primera criba

  • Los vítores de ýLa escuela del Carnavalý fueron los únicos que se escucharon durante la noche de ayer en la plaza Fragela

Comentarios 0

La primera noche de los cuchillos largos dejó la impronta de una plaza Fragela desangelada y sosa a más no poder. Sólo los vítores de los comparsistas de ‘La escuela del Carnaval’ funcionaban como indicio de que alguien pronunciaba la frase de: “En la ciudad de Cádiz...” dentro del Teatro Falla. La estampa era la viva imagen de una noche de contrastes. Alegre, para unos, triste, para otros.

Jonathan Pérez, el autor de los jóvenes carnavaleros que debutaban este año en el Concurso de Adultos aguardó el fallo del Jurado “con mucha ilusión junto con todo el grupo en la misma plaza”. El comparsista albergaba “algunas dudas” con respecto al pase a cuartos de final, pero aseguraba que “habíamos trabajado mucho y tanto el público como los medios de comunicación nos acogieron muy bien en preliminares”.

Otro comparsista que no cabía de gozo era Raúl Clavaín, director de la comparsa ‘La rosa de los vientos’. “Fue una noche con sensaciones raras”, relataba el carnavalero que, aunque sabía “del  buen nivel” de su agrupación y se veían “dentro”, tenía “un poco de miedo” tras “la espinita” de “tres o cuatro años” sin estar en semifinales.

Eso sí. A paciencia lo gana el chirigotero Álvaro J. García, autor (en solitario) de ‘Los tú si, tú no, tú no, tú si: Gorilas en la niebla’. “Tras diez años participando en el Concurso, nos merecíamos este pase”. La agrupación, en pleno,  escuchó el veredicto del comité decisor “en un burguer de aquí de Chiclana” y tal era la alegría “que llegó la Guardia Civil a decir que nos fuéramos del jaleo que estábamos formando”.  

Desde Algeciras, la ‘Peña Los inmortales’ también celebraban su inclusión en la lista de afortunados que cantan en cuartos de final. “El año pasado nos quedamos a las puertas y este año las expectativas eran buenas porque el público nos apoyó mucho, pero la verdad que nunca te esperas pasar”, expresaba uno de sus componentes,  Francisco Javier Fernández.

Mientras, en un bar de la gaditana calle Rosario, gran parte del coro ‘¡Qué bahío!’  se congratulaban “por fin” tras cumplir un reto. “Hemos pasado de preliminares haciendo una agrupación con la que nos sentimos cómodos y con la que hemos arriesgado”, valoraba Desireé Tey, coautora del coro.

Noche de sonrisas, la del miércoles. Y también de lágrimas. “Lógicamente acatamos el fallo pero no estamos para nada de acuerdo. En este Carnaval siguen pesando los nombres”, se lamentaba Enrique Valdivia Bosch, autor de ‘Los pintores de Palacio’, chirigota que se ha quedado a las puertas de los cuartos.

En la misma situación se colocó la comparsa ‘Los saltimbancos’. Uno de sus integrantes, Fernando Lozano, intentaba ver un rayito de sol entre tantas nubes: “Por lo menos estamos contentos porque el grupo hizo lo que tenía que hacer. En realidad, el jurado son cinco personas, cada una con sus gustos y sus predilecciones”.

Pero al coro de Puerto Real, ‘Al enemigo ni agua’, el cajonazo ha sentado como un jarro de agua fría. Según Francisco Jiménez “estábamos totalmente convencidos de que íbamos a pasar”. El representante legal de la agrupación, que desde 1979 ha estado siempre en semifinales, se quejaba de que con los 189 puntos que tienen y “sin quitar a nadie, podríamos haber pasado”.

Los puntos ya están puestos. Y la suerte, nuevamente, echada para los que continúan jugando en el tablero carnavalero. Tras la primera decisión, unos, como Enrique Valdivia Bosch, se están  “pensando concursar” el año que viene, otros, como Pérez, Tey y García, se estrenan en cuartos de final con la ilusión de quien se siente ya ganador “y todo lo que venga es un regalo”. 

Etiquetas

más noticias de 2009 Ir a la sección 2009 »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios