Domingo de playa

Acertó André Malraux al escribir que el siglo XXI sería de necesidad un siglo religioso. Hoy ya lo estamos viviendo; para bien o para mal, según los gustos y según sea la religión.

¿Por qué?

Los lobos están sedientos de sangre inocente. Sembrar el miedo. El terror. La sensación de fragilidad. De tocabilidad. No hay espacios ni ciudades libres de amenaza.