El Reina Sofía exhibe la mejor colección de 'Picassos' del mundo

  • Una gran selección de los fondos del Museo de París puede verse hasta el 5 de mayo en España La muestra, la más esperada del año, acerca la faceta más personal del artista

"Esta es una exposición extraordinaria y una oportunidad única para ver al mejor Picasso", aseguró ayer el recién nombrado director artístico del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, durante la presentación de la muestra La colección del Museo Nacional Picasso París, la más esperada del año, que podrá visitarse hasta el 5 de mayo.

La exposición constituye un acontecimiento histórico puesto que, de manera excepcional, una gran parte de la colección del Musée National Picasso de París se va a exponer dentro de otro museo, el Reina Sofía. "La exposición es también un diálogo entre las dos instituciones en el que el Guernica juega un papel fundamental", explicó el director del Reina Sofía.

El contenido de la exposición se articula en torno a más de 400 obras: alrededor de 140 pinturas, 10 collages, casi 70 esculturas, 9 cerámicas, más de 140 dibujos, varios grabados, estudios, cuadernos de apuntes y material documental, que salen de su sede debido a las obras de reforma y ampliación del Musée Picasso, que implica el cierre parcial del Hotel Salé. La retrospectiva, una de las más exhaustivas de las que hasta hoy se han celebrado sobre el pintor malagueño, reúne las obras procedentes de la colección personal del artista, de las que no quiso desprenderse nunca. "Son los 'picassos' de Picasso", apunta Borja-Villel.

Dado lo especial de esta ocasión y el importante número de obras, el Museo dedica a la muestra tres de sus salas de exposiciones temporales, así como varias salas de la Colección Permanente, concretamente aquellas más cercanas al Guernica, donde se incorporarán las obras del Musée Picasso que el pintor malagueño realizó en la misma época. "Lo que distingue a esta exposición de cualquier otra, es que ésta nos muestra el gran manifiesto pictórico de Picasso. El siglo XX es, en su primera mitad, el siglo de Picasso y sin él sería imposible entender la modernidad", asegura Manuel Borja-Villel, para quien el artista "desarrolló la pintura hasta extremos que llevaron a muchos a preguntarse si se podía pintar después de Picasso o había que reinventar la pintura desde cero. Su obra es la de la belleza en la modernidad".

Para el director del Reina Sofía, la obra de Picasso es "una obra tremendamente personal a través de la cual se puede trazar su biografía y también la propia historia del arte del siglo XX". En este sentido, se ha optado por presentar la muestra con una ordenación cronológica que ocupa cuatro grandes salas.

En la primera sala, Picasso 1, se exponen las obras realizadas por el artista en el periodo comprendido entre 1895 y 1924, que muestran la génesis de la obra picassiana mediante lienzos de gran relieve como La muerte de Casagemas, La Celestina o el Autorretrato de 1901, piezas emblemáticas del periodo azul. Desde los primeros retratos del artista al neoclasicismo, pasando por el protocubismo y el cubismo, esta sala muestra el lenguaje deconstructivista de Picasso en obras maestras como Hombre con mandolina y Hombre con guitarra o La flauta de Pan.

Ya en la ampliación del Museo, la sala Picasso 2 se dedica al período 1924-1935, y en ella se exhibe un grupo de obras que permite seguir los meandros del periodo surrealista del artista con obras como El beso, El pintor y su modelo, Crucifixión, El acróbata o Figuras a la orilla del mar, además de las esculturas Proyecto para un monumento a Apollinaire y Mujer en el jardín.

En un ala dedicada a la colección permanente del Museo, en concreto en la que se muestra Guernica, se encuentra Picasso 3, donde se exponen obras realizadas entre 1933 y 1951. Allí se exhiben las relacionadas con el compromiso del artista en la lucha que a finales de la década de los treinta asola España: los retratos de Dora Maar, Mujer que llora, La suplicante o el Gato atrapando un pájaro. Finaliza el recorrido de la muestra con Picasso 4, una sala en la que se recogen los trabajos realizados por Picasso en los últimos años, de 1952 a 1972. Una secuencia de pinturas de los años cincuenta que, en palabras de la comisaria de la muestra, Annie Baldasarri, ofrece "una versión totalmente picassiana de la cultura pop" a partir de obras como La cabra, El taller de California o la serie de los Déjeuners sur l'herbe según Manet.

Cierran la muestra las figuras de los Mosqueteros y Toreros, los Grandes Desnudos y los Abrazos, trabajos a través de los cuales Pablo Picasso retoma los temas de Rembrandt, Tiziano o Velázquez para llevar hasta el límite su dinámica pictórica.

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