ignacio machetti. presidente de agroseguro

"Una rebaja de las ayudas UE podría afectar a los seguros"

  • El presidente de Agroseguro afirma que los agricultores andaluces están muy concienciados con el aseguramiento, que es muy estable en la región

Machetti destaca el esfuerzo del Gobierno para incentivar el aseguramiento. Machetti destaca el esfuerzo del Gobierno para incentivar el aseguramiento.

Machetti destaca el esfuerzo del Gobierno para incentivar el aseguramiento. / archivo

El aseguramiento es parte fundamental de la actividad agraria, de forma especial en determinados cultivos. Dado la importancia de la agricultura y la ganadería en la comunidad andaluza, nuestra región tiene un peso significativo en el volumen total del aseguramiento nacional. De todo ello nos habla el presidente de Agroseguro, la entidad encargada de la gestión de los seguros agrarios.

-¿Cómo es el volumen de contratación en Andalucía respecto a otras zonas de España? ¿Por qué?

Este año, en herbáceos se ha asegurado un 45% más de superficie y de producción"Está creciendo la demanda de seguro para la producción de cultivos tropicales y del almendro"

-La comunidad autónoma de Andalucía es de las que más seguros agrarios contrata, siempre dentro de los cinco primeros puestos. En 2017, atendiendo a las cifras de capital asegurado y volumen de primas, Andalucía se situó en el primer puesto de contratación: se suscribieron 41.300 pólizas de seguros que dieron cobertura a más de 865.700 hectáreas de cultivo y a una producción de 4,50 millones de toneladas, con un capital asegurado de 2.150 millones de euros y unos recibos de prima superiores a los 97 millones de euros. Esto supone que la contratación de Andalucía representa en torno a un 10% de la contratación total nacional.

-Hay sectores donde se asegura más que en otros. ¿Por qué?

-A nivel nacional, la implantación es muy notable, por encima del 70% en algunos sectores productivos importantes, como es el caso de la fruta, los herbáceos, el plátano o, en el ganado, la retirada y destrucción de cadáveres de animales; y en otros alcanza unos niveles medios, entre el 40 y el 50%, como ocurre en cítricos, viñedo, hortalizas y vacuno. Pero es cierto que también hay sectores con implantación muy baja, inferior al 20%, como son el olivar, el almendro o el ganado intensivo, como el aviar y el porcino, y en ello inciden varios factores; unos, propios del cultivo, como es el grado de exposición al riesgo, que es distinto entre producciones y entre áreas geográficas, y, otros, individuales, como la importancia relativa que la actividad agrícola tenga en la economía empresarial o familiar, o el grado de diversificación de cultivos o de dispersión geográfica de una explotación. Pero, desde luego, donde el seguro es más necesario, la implantación es amplia y la prima es un coste de producción más.

-¿Cuál ha sido la evolución en la contratación de seguros en la última década? ¿A qué se debe?

-La historia del seguro agrario abarca ya cuatro décadas y la evolución de la contratación ha sido casi siempre ascendente, conforme el seguro iba ampliando riesgos, coberturas, y producciones. Es cierto que el ritmo se ha visto frenado durante los años de crisis y de restricciones, pero los esfuerzos presupuestarios de la Administración, los ajustes de márgenes en el seguro y los del propio sector productor, invirtiendo más, han permitido no bajar e incluso ir recuperando el crecimiento. En particular, los agricultores andaluces están muy concienciados con el seguro agrario, lo que hace que la contratación de los últimos años en Andalucía sea muy estable, manteniéndose, con algunas variaciones coyunturales, en torno a las cifras de las que hablábamos al principio.

-¿Se contratan más seguros en periodos de sequía?

-El hecho de que un año registre una siniestralidad muy elevada, como ocurrió en el año en 2017, hace que la sensación de riesgo aumente, lo que suele incentivar la contratación al año siguiente, pero también influyen las perspectivas de futuro inmediato. Este año, por ejemplo, se ha incrementado mucho a nivel nacional la contratación de las opciones que cubren la sequía en el seguro de cultivos herbáceos, asegurándose alrededor de un 45% más de superficie y producción, y ello se debe tanto a la sequía del año anterior como a la falta de precipitaciones que continuó durante todo el otoño. También hay más contratación de uva de vino, en torno a un 15%. Ambas líneas de seguros son las que más siniestralidad han acumulado en el año 2017.

-¿Hay en Andalucía sectores emergentes en los que haya subido de manera destacada la contratación de seguros? ¿Cuáles?

-Parece que los cultivos tropicales y subtropicales están siendo propiciados, seguramente, entre otras cosas, por un clima favorable, y en los últimos años su contratación de seguros ha aumentado, pasando de 2,5 millones de kilos asegurados en 2014 a 3,7 millones en su año de máxima contratación, que fue 2016. En dos años, el capital asegurado aumentó en un 95% y las primas en más de un 80%. También parece estar creciendo la demanda de seguro para la producción de almendro.

-¿Cómo se está desarrollando la campaña en contratación y en el abono de indemnizaciones?

-Aún es pronto, pero, como decía antes, la contratación ha crecido mucho en cereal para la cosecha 2018. En cuanto a la evolución climatológica, el primer trimestre ha dado ya una de cal y otra de arena: parece que mejora la situación hidrológica, pero por otro lado en Andalucía ya se han registrado episodios llamativos, como la tormenta Emma y los tornados de las últimas semanas, que han afectado a los cultivos de fresón y otros frutos rojos, causando daños en estructuras de invernaderos y en producciones. Se está peritando rápido, pero aún no hay conclusiones de coste.

-¿Hay realmente un estímulo del Gobierno para que los agricultores contraten más seguros?

-Sin duda, el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, a través de Enesa, está muy comprometido, tanto en la definición de las coberturas y diseño de los productos como en las subvenciones que conceden a los agricultores y ganaderos. Hay que destacar el esfuerzo por mantener el presupuesto que destinan a este fin.

-¿Cómo va a afectar a los seguros el nuevo marco de la PAC?

-España es uno de los países punteros a nivel mundial en el desarrollo de seguros agrarios, y su variabilidad climatológica lo justifica. Hay un alto grado de especialización de los productos y una cultura de aseguramiento muy asentada, y su impulso vía subvenciones se hace exclusivamente con fondos nacionales, por lo que no se espera un impacto directo de la nueva PAC en los seguros agrarios. No obstante, una eventual reducción de las ayudas europeas a los agricultores podría influir en su capacidad de inversión y, por tanto, en sus decisiones respecto a la contratación de seguros y su nivel de coberturas. También será interesante ver cómo se plantean a nivel comunitario otros instrumentos de estabilización de los ingresos.

-Acaban de conseguir la certificación ISO 27001. ¿Qué les aporta?

-Representa un importante logro para Agroseguro por el reconocimiento oficial que supone y por el prestigio que esta acreditación tiene a nivel mundial en el ámbito de la tecnología, y demuestra, asimismo, el compromiso de la empresa no sólo con la seguridad de la información, sino en general con la mejora continua de la calidad de sus servicios, aspectos que se constituyen como pilares de su estrategia empresarial.

-¿Qué demandan a las administraciones las aseguradoras integradas en Agroseguro?

-Como decía, todas las administraciones están muy comprometidas en el apoyo al seguro agrario y están haciendo muchos esfuerzos por ir recuperando sus presupuestos, y también lo están en el cada vez mejor diseño de los seguros. Desde Agroseguro confiamos en la continuidad de ese compromiso, y queremos seguir trabajando juntos para hacer un seguro agrario cada vez más atractivo para agricultores y ganaderos.

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