Guillermo y Catalina: un amor consolidado

  • Los duques de Cambridge celebran igual de enamorados que el primer día su tercer aniversario de boda, el primero acompañados de su hijo, el príncipe Jorge, que vino al mundo en julio del año pasado

Tres años han pasado ya desde que Inglaterra vivió uno de los momentos más esperados de los últimos tiempos, la boda del príncipe Guillermo con su novia de siempre, Kate Middleton. Aquel 29 de abril de 2011 las miradas de millones de personas de todo el mundo estaban puestas en la Abadía de Westminster, donde Kate pasó a ser Catalina, duquesa de Cambridge. Por fin ese día, después de toda la vida juntos, Kate pasaba a formar parte oficialmente de la Familia Real. Fue una boda de récords. Más de un millón de personas salió a las calles de Londres para celebrar la unión de la joven pareja, fue la Boda Real de la historia más vista por Internet y uno de los eventos del año más comentados en las redes sociales.

Para la primogénita de los Middleton ese día marcó un antes y un después en su vida. La princesa se enfrentaba a un papel muy difícil teniendo en cuenta la importancia que la monarquía tiene en Inglaterra. Además tenía por delante el reto de estar a la altura de la madre de su esposo, Diana de Gales, con la que se le compara constantemente. Después de tres años no cabe duda de que Catalina ha cumplido su papel a la perfección. Se ha convertido en una de las princesas más queridas del mundo. La duquesa de Cambridge cada vez asume más responsabilidades y los actos oficiales a los que acude sola van en aumento. Si por algo se ha convertido en una de las princesas más admiradas de todas las Casas Reales europeas es porque siempre se muestra cercana, amable, nunca pierde la sonrisa y transmite frescura y sencillez allá donde va. Además Catalina es un icono de moda. En todas sus apariciones acierta con el estilismo. Tanto gusta su forma de vestir que en muchas ocasiones los vestidos que ha lucido han volado de las tiendas en tiempo récord. Todo esto ha hecho que Isabel II, reina de Inglaterra y abuela de Guillermo, con quien tiene una gran complicidad, esté encantada con la mujer que su nieto ha elegido para compartir el trono. Para la familia de Catalina la boda también cambió sus vidas, sobre todo la de su hermana pequeña, Pippa Middleton. Desde entonces se ha convertido en una de las mujeres más seguidas del país. Una situación de la que la hermanísima se ha aprovechado sacando a la luz un libro sobre organización de eventos y apareciendo en diferentes medios de comunicación.

Este último año la pareja ha consolidado su relación de la mejor forma posible: convirtiéndose en padres. Sin duda alguna el instante más especial que han vivido desde el día de su boda es el nacimiento de su hijo, el príncipe Jorge. El pequeño vino al mundo el pasado mes de julio ante la expectación de todos los británicos, que celebraron el momento inundando las calles de la capital inglesa de felicidad. Los herederos al trono de Inglaterra han querido educar a su hijo como lo haría cualquier pareja, siendo ellos quienes se encargan de todos sus cuidados. Una normalidad que siempre les ha caracterizado. Desde que comenzaron a vivir juntos, en una residencia apartada de palacio, son ellos quienes se encargan de las tareas cotidianas como cuidar su casa o ir al supermercado, donde se les ha podido ver en varias ocasiones llenando ellos mismos el carro de la compra y pasando por caja. Una actitud que unida al comportamiento tan natural que tienen durante los actos a los que asisten les hace más cercanos aún. Esa cercanía se volvió a ver hace unos días, durante el viaje oficial que realizaron por Nueva Zelanda y Australia. Ha sido el primer viaje en el que han estado acompañados por el príncipe Jorge. Durante las tres semanas que ha durado se ha visto a una familia feliz, que representa a los británicos de forma excepcional.

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