Dos hermanos y un mismo destino

  • Francisco y Cayetano Rivera Ordóñez no sólo comparten profesión, sino que ambos son triunfadores tanto en los ruedos como en el amor · Descubrimos las claves de su éxito en el trabajo y en el amor

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Todo el mundo los conoce en España… y fuera de nuestras fronteras. Los hermanos Rivera Ordóñez, Fran y Cayetano, han contemplado cómo, poco a poco, su fama ha ido superándoles hasta, hoy día, ser dos iconos imprescindibles de la vida social. Hijos de Francisco Rivera, Paquirri, y de Carmen Ordóñez, son sólo tres años de edad los que les separan y, muchísimas cosas más, las que les unen. Entre ellas, un mismo signo común: ver sus nombres escritos con letras mayúsculas en los anales del triunfo más absoluto.

Fran Rivera: un seductor nato

Nacido el 3 de enero de 1974 en Madrid, es el mayor de toda la saga (incluyendo a los hermanastros, Julián Contreras y Francisco Rivera Pantoja) y el que, al mismo tiempo, de más conquistas femeninas puede presumir. Al menos, a la hora de hablar de cuestiones sentimentales, de él ha sido de quien más romances han trascendido. Con un padrino de excepción como Espartaco, para un bautismo profesional que asumió con 21 años, su paso por el altar con Eugenia Martínez de Irujo, el 23 de octubre de 1998, supuso uno de sus instantes más decisivos. Y es que, si antes de ese acontecimiento ya generaba interés mediático, a partir de ahí, su popularidad se disparó sin control. Al fin y al cabo, se trató aquélla de la primera ocasión en la que un torero entraba, nunca mejor dicho, "por la puerta grande" de la aristocracia española y, para más inri, la esposa era, nada más y nada menos, la única mujer descendiente de la duquesa de Alba, la más famosa de nuestras nobles. La unión fracasó quedando, eso sí, una hija, Cayetana, para gran orgullo de su padre. Desde entonces, muchas han sido las féminas con las que se ha relacionado al diestro. ¿Las más recientes? Carla Goyanes, Blanca Martínez de Irujo -prima de Eugenia-, Elisabeth Reyes y, en la actualidad, Cecilia Gómez, bailaora integrante de la compañía de Sara Baras respecto a la que el maestro ha anunciado "se están conociendo" y que, según se dice, era amiga de la mencionada Elisabeth. De esta forma se desmienten los rumores que le acercaban a Aurora Muñoz, joven de 20 años sobre la que también se cernía la duda en torno a su "amistad" con un seductor nato que, dotado de una morena racial belleza, el próximo lunes 17 compartirá con su hermano Cayetano el Capote de Paseo de la Feria de Málaga 2008, ciudad a la que está ligado como empresario de su Plaza de toros. Un galardón que suma a su reciente Medalla de Oro de las Bellas Artes y que no hace sino consolidar una posición en torno a la que no faltan las polémicas pero que nadie puede poner en duda.

Cayetano Rivera: un tímido encantador

En oposición a la anterior, esta biografía resulta mucho más misteriosa y, especialmente, atípica. Esposo desde octubre de 2001 de Blanca Romero -a cuya hija biológica, Lucía, cedió sus apellidos como papá adoptivo-, no sería hasta 2005, un año después de separarse la modelo y contando ya con 28 años, cuando debutaría en el coso rondeño cortando cuatro orejas y un rabo. En 2006 toma la alternativa de manos de su hermano Francisco y, desde entonces, pocas son las ocasiones en las que ha permitido que los medios de comunicación se acerquen a conocerle.

Reclamado como imagen de Armani, ha sido la sevillana Miss España, Eva González, la elegida para compartir su momento actual. De recientes vacaciones estivales conjuntas en Roma -reflejadas en la portada de un famoso semanario rosa-, Cayetano afianza, poco a poco, un amor que, a los dos novios, ha devuelto la sonrisa. De hecho, para el diestro se trata de la primera pareja conocida tras el poco afortunado matrimonio con una de las intérpretes de la serie Física y química, aspecto que revela la importancia que da a su pasión hacia la que, anteriormente, fuera compañera del futbolista Íker Casillas. Recuperado de una reciente neumonía que la ha obligado a ser hospitalizado -y que no ha sido ninguna afección preocupante-, Cayetano constituye la otra cara de la moneda dentro de esta mítica y legendaria dinastía.

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