betis | deportivo

La Guardia Imperial brilla en Heliópolis

  • Un excelso Guardado ofrece una gran versión y Joaquín lo acompaña con un doblete

  • Al Bernabéu, con ilusión antes que con nerviosismo

Guardado realiza un buen control con el pecho en un lance del encuentro. Guardado realiza un buen control con el pecho en un lance del encuentro.

Guardado realiza un buen control con el pecho en un lance del encuentro. / fotos: juan carlos muñoz

En el Benito Villamarín no hay debate, y de momento se cumple el guión lógico. Victorias ante Celta y Deportivo, dentro del sensacional ambiente que se volvió a respirar en el feudo heliopolitano, para visitar el Santiago Bernabéu el próximo miércoles con tranquilidad. Sin la urgencia de sacar un resultado positivo de haber tropezado ante el cuadro gallego en un partido que en muchas fases pareció de patio de colegio, sin orden y con continuas idas y venidas a ambas áreas. Pero fue entonces cuando apareció la figura de Andrés Guardado, el líder del Betis. El mexicano resulta esencial dentro del dibujo táctico de Quique Setién. Lo demostró ante el Celta, el rato que estuvo en el campo en Villarreal y ayer en Heliópolis.

Tras un primer tiempo en el que fue el mejor de su equipo, en el segundo dio un paso atrás para que de sus botas empezara la elaboración del fútbol del Betis. Todo balón que toca lo hace con sentido. Lo mismo cambia el juego con un desplazamiento en largo que mete un pase en profundidad como el que dio a Joaquín para que hiciera su segundo tanto de la tarde noche. El portuense fue el otro gran nombre propio del partido disputado en Heliópolis, dejando claro que sigue manteniendo su olfato goleador cuando está dentro del área. Lo demostró estando en el sitio correcto para aprovechar el mal despeje de Pantilimon y entrando a matar en el 2-1 para provocar el delirio en una afición que por momentos mostró su disgusto con lo que veía en el campo con un murmullo que dio paso a la alegría en un partido en el que el otro partido estuvo también en los banquillos.

Regresó Pepe Mel al Benito Villamarín y volvió a perder contra el Betis. Sexto enfrentamiento contra el cuadro heliopolitano y cuarta derrota, con dos empates. El técnico madrileño fue recibido entre aplausos y pitos por un público que volvió a poblar las gradas del feudo heliopolitano con algo más de 46.000 espectadores y que pudo disfrutar con una nueva victoria de su equipo. Un triunfo dentro de una semana previa al choque marcada por el debate en torno al estilo de juego que desea implantar Setién. El técnico podrá seguir puliendo ciertos desajustes de su equipo antes de la visita al campo del Real Madrid el próximo miércoles, donde intentará que el Betis repita la pequeña hazaña que obró Las Palmas en el Santiago Bernabéu la pasada campaña, con un empate a tres ofreciendo una muy buena imagen.

Con seis puntos en el casillero llega la tranquilidad a Heliópolis y se mira al choque ante los blancos con ilusión antes que nerviosismo. La idea siempre es ganar. En esta ocasión brilló la calidad. Ya habrá tiempo de ir apuntalando el estilo de juego.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios