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Una igualada que refleja la temporada (2-2)

  • Las facilidades defensivas condenan al empate a un Betis que remontó el tanto inicial del descendido Sporting.

  • Exhibición de Dani Ceballos y doblete de Rubén Castro para despedir un pobre campeonato.

Con un fiel reflejo de su mediocridad, el Betis enseñó ante el descendido Sporting las escasas virtudes que atesora esta plantilla y también los numerosos defectos que obligarán a una nueva reinvención el próximo año. La igualada final, tras remontar el gol inicial del conjunto asturiano, deja a Alexis Trujillo, ese bombero de última hora, sin esa victoria como entrenador que sumar a su currículum en la entidad heliopolitana. Ni el doblete de Rubén Castro superó las facilidades defensivas de este Betis que dijo adiós a la Liga con 64 goles recibidos y sólo 39 puntos, unos guarismos más propios de un equipo que se marcha a Segunda y al que únicamente la pobreza del torneo, como demostró el propio Sporting, le concede la oportunidad de jugar un año más en la élite.

Este Betis mal construido por Miguel Torrecilla, con la connivencia de unos dirigentes sin conocimiento futbolístico, sobrevivirá en Primera gracias a los goles de Rubén Castro, y a las aportaciones de Dani Ceballos –desde que se despidió a Poyet, la primera apuesta para el banquillo–, Joaquín y Adán –ausente esta vez por sanción–. Del resto poco se puede rescatar más allá del orgullo de Brasanac o Petros o la versión ofensiva de Durmisi. Y sí hay que apuntar la tremenda debilidad defensiva como un debe obligatorio de subsanar con refuerzos este verano si el club verdiblanco quiere acercarse a la zona media.

Esa falta de contundencia del entramado defensivo no sólo responde a la debilidad de los centrales sino también a la necesidad de encontrar una columna vertebral que le otorgue mayor solidez al colectivo. Ahí radicará el éxito de los que planifiquen este nuevo Betis, que demanda jugadores de jerarquía en casi todas sus posiciones.

Del encuentro tampoco existe demasiado que contar. El Sporting, espoleado por la tremenda bronca de su afición en el inicio, aunque más dirigida al palco que al terreno de juego, salió dispuesto a congraciarse con los suyos. Con una presión alta y con una marcha más en sus acciones, los de Rubi merodearon el área de Dani Giménez hasta que Douglas abrió la lata. El lateral brasileño recogió un balón en la frontal y con un leve quiebro y ante la pasividad bética enganchó un fuerte disparo con la zurda que se coló junto al poste izquierdo de la portería verdiblanca.

Poco a poco fue despertando el equipo de Alexis y al ritmo de Dani Ceballos, el Betis fue ganando terreno. Y de un pase a la espalda del utrerano llegaría el empate, aunque contó con la colaboración de Cuéllar. El fallido intento de despeje del meta dejó a Rubén Castro para anotar el gol probablemente más sencillo de su carrera, el número 12 de la temporada para el canario.

El tanto le dio un vuelco al partido. El Sporting abandonó la presión que incomodaba a los verdiblancos y Dani Ceballos acentuó su dominio del balón. De las botas del utrerano empezó a surgir la producción ofensiva, con sus conexiones con Rubén Castro y Durmisi, por centímetros no llegó el delantero a un pase del danés para empujar el balón a la red, o con disparos del propio centrocampista. Ya era un Betis dominador, que vivía casi siempre en campo contrario, aunque le faltó un mayor acierto en los metros finales para haberse marchado al descanso con ventaja.

La tónica del encuentro no varió con el paso por los vestuarios. El Betis mandaba en el duelo, aunque el Sporting aprovechaba las concesiones de la zaga verdiblanca para disfrutar de ocasiones esporádicas, sobre todo una de Burgui cuyo disparo se marchó desviado. Con tanto dominio bético se agrandó la figura de Dani Ceballos y también la de Rubén Castro. El canario se inventó una acción marca de la casa para generarse el espacio necesario y que su disparo de rosca se volviera inalcanzable para Cuéllar.

Durmisi intenta evitar que se le marche un rival. Durmisi intenta evitar que se le marche un rival.

Durmisi intenta evitar que se le marche un rival. / EFE

La insistencia de Rubén, que se queda a dos goles de igualar a Hipólito Rincón como máximo realizador bético en Primera, le otorgó cierto interés al partido. Hasta en dos ocasiones se estrelló el delantero con el meta sportinguista, que evitó que pudiera llevarse el balón a casa. Joaquín, Dani Ceballos, Rubén... Los verdiblancos eran dueños del partido con la sola presencia de sus tres mejores jugadores y parecía que la victoria era cuestión de tiempo.

Pero claro, el Betis de esta temporada se ha convertido en el mejor socio de sus rivales. Esos continuos regalos le han costado más de un disgusto, una historia que volvió a repetirse. Un inocente centro de Isma López fue mal despejado por Durmisi, que dejó el balón a placer para que Carmona batiese a Dani Giménez. Ni siquiera la fortuna le sonrió al final a los de Alexis, al estrellar Jonas Martin en el larguero su remate de cabeza en la prolongación.

Así, con un reflejo de lo realizado durante el año, despidió el Betis una temporada para olvidar, pero también para tener presente y evitar la repetición de los errores. Granada, Osasuna y Sporting se han marchado a Segunda –los verdiblancos sólo le ganan el goal average particular a los navarros– con unas puntuaciones que han facilitado la permanencia de muchos, entre otros de este Betis de Haro y Catalán, tan disminuido de calidad como de ilusión entre los que sienten en verdiblanco.

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