Cuestión de hábitos televisivos

  • El 'Telediario' de las tres se instauró en 1958 y desde entonces marca la frontera del descanso de sobremesa que autoridades de otros países interpretan como un parón demasiado prolongado en la jornada laboral

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Si son las tres de la tarde los españoles están almorzando ante el televisor y probablemente viendo algunos de los informativos de las principales cadenas. Es un rito, es un hábito institucionalizado. El almuerzo español se suele hacer tarde frente al resto de Europa y con las noticias ocurridas por la mañana de menú añadido. Después puede tocar siesta antes de, tal vez, reanudar la jornada laboral sobre las cinco, y esa agenda cotidiana de millones de españoles exaspera a los técnicos y autoridades de otros países que opinan que es un parón muy prolongado. Una franja de informativos a las tres de la tarde, en plena competencia de las grandes cadenas sabiendo que hay unos 10 millones de ciudadanos que almuerza o toma el café ante la pantalla, es un fenómeno que sólo se da con esta fuerza en España. En otros países haya también noticiarios a esa hora pero hay muchos menos seguidores en casa. Si hay que poner la fecha de inicio a la costumbre: 28 de abril de 1958. TVE instaura ese día la franja de "sobremesa" (toda una apelación a las costumbres hispánicas) y a las tres y cuarto de la tarde de aquel día comenzó la primera de las primeras ediciones del Telediario.

Uno de los 'inventores' de este Telediario a la hora en que se almuerza o se están recogiendo los platos es uno de los cineastas españoles más taquilleros de los años 60 y 70, uno de los padres del cine de destape ibérico. El director de Los bingueros y de Cristóbal Colón, de oficio descubridor, Mariano Ozores, era el jefe de programas de TVE cuando se implantaron estas emisiones a las tres de la tarde, cuando el "parte" pasaba así también a emitirse con el plato de lentejas. El director general de la naciente corporación era José María Revuelta, quien hasta poco antes había sido gobernador civil de Córdoba, y el responsable de los informativos era José de las Casas, Pepe Casas, quien en 1957 había inventado también la propia palabra de "Telediario" (por el Telejournal de la televisión francesa). En 1960 ya se instaura desde entonces el Telediario 1 a las tres en punto de la tarde, lo que ha venido marcando los hábitos cotidianos de esa hora. Sólo con el sonido de las cabeceras de esos informativos ya calculamos cómo se presenta el resto de la jornada. Nadie ha podido mover las agujas al informativo de las tres. Aunque Canal Sur, apelando a su misión de cercanía, y Cuatro y La Sexta, cadenas con aires alternativos, inician sus noticias sobre una hora antes, Telecinco y Antena 3 está obligadas a arrancar de forma simultánea con TVE el noticiero de sobremesa para luchar por la mayor porción de comensales.

El ritmo de la televisión es el campanario de otros siglos. El momento de la cena, sobre todo en invierno, también suele girar en torno a las nueve de la noche, la hora del Telediario 2 desde 1970, aunque hubo veranos en que se adelantó a las ocho y media. Hasta 1970 la segunda edición informativa comenzaba a las 21.30, o más tarde, más bien por motivos de técnicos, como el revelado de las noticias filmadas en ciudades distantes. Tras 42 años, y pese a que haya canales informativos como el 24 Horas, es imposible convencer a los españoles de una hora distinta para acercarse a las noticias de la noche, aunque en los países de nuestro entorno, o en Estados Unidos, suelen comenzar una hora antes, para terminar así a las once el horario de prime time e invitar así un horario más tempranero para el sueño.

Al día siguiente del inicio de las emisiones oficiales de TVE, el 29 de octubre de 1956, se establece el primer programa informativo de la cadena española: la lectura del Diario Hablado de Radio Nacional (sí, "el parte" de las noches de guerra) a cargo de David Cubedo. La última edición de noticias, que hasta la llegada de las privadas se solía programar sobre las once y media de la noche, ha desaparecido. Canal Sur emite La noche al día en las profundidades de la madrugada y TVE repone La noche en 24 Horas también a las tantas.

los sábados, cine

Hay ritos televisivos españoles incombustibles. El ocio favorito para una tarde de sábado es ver una película elegida de entre todas las cadenas, la costumbre más veterana de la programación de entretenimiento en España. El 5 de octubre de 1963 se instaura la Primera Sesión a las 4 de la tarde en TVE. Un contenido que ha cumplido 49 años ininterrumpidos y que ha superado todos los vaivenes sociales, políticos y económicos de España. Beau Geste, una película de 1939 con Gary Cooper sobre la Legión Extranjera, estrenó esta franja de cine inamovible para varias generaciones y para arrebato de la audiencia infantil de estos decenios. Desde Johnny Weismuller como Tarzán al patoso Ben Stiller en las comedias de estos tiempos, todo el cine familiar ha pasado por las siestas de los sábados. Al lado de Sesión de tarde otro veterano también marca el reloj del fin de semana, Informe Semanal, en la cena de los sábados desde 1973 (aunque tuvo una corta época en los domingos). En portada, desde 1981 o Metrópolis desde 1986 son otros ilustres veteranos de la parrilla de TVE, pero han sufrido continuos cambios de hora y de cadena. Saber y ganar no sólo tiene el récord de permanencia de un concurso, desde febrero de 1997, sino que además es persistente en su ubicación horaria. Todo un logro. Un millón de espectadores comparten sobremesa con Jordi Hurtado. La misa de los domingos, ahora en La 2, también llegar a congregar a 1 millón de fieles. El día del Señor, además, es la marca más antigua de TVE, anterior a Telediario, y ya se incluía en las primeras programaciones de 1956.

horarios matinales

La televisión matinal es más bien reciente, con el advenimiento de las privadas, en nuestro país. El 13 de enero de 1986, lustros más tarde que en Francia, Italia o el Reino Unido, comenzó Buenos días, magacín despertador que se iniciaba a las 7.30, un insólito madrugón para la tele española que hasta entonces abría a las 14.00 con el llamado Programa Regional Simultáneo, Telesur en Andalucía. Ese día del 86 además, a las 9.30, los españoles descubrieron las Américas, el primer culebrón, el mexicano Los ricos también lloran, un género que había llegado a estar prohibido por anteriores directores de TVE. No fue hasta el 8 de enero de 1994 cuando apareció el programa de Los desayunos (entonces Los desayunos de RNE, en conexión con la radio) que ha terminado marcando el estilo también de la primera hora de los magacines de las privadas. Mucho antes que Ana Pastor fue el trío de Julio César Iglesias, Antonio San José y Diego Carcedo el primero que comenzó a hacer entrevistas en profundidad con un café y periódicos frescos de por medio. Un formato parecido ya se había comenzado a gestar en la televisión pseudo-aperturista de Manuel Fraga como ministro de Información. En 1965 Victoriano Fernández-Asís, un ilustre de aquella TVE, inauguraba Rueda de prensa, un programa bastante sorprendente para esos tiempos, que llegó a ganar el Ondas, en el que los directores de los periódicos entrevistaban a figuras de primera fila de un país que todavía no tenía colores.

los culebrones

Aunque el horario matinal había sido el primer rincón para los culebrones, abriendo camino Mariana (Verónica Castro) de Los ricos también lloran, los incondicionales de este género tienen como momento favorito para aposentarse en el sillón las cuatro (pasadas ya) de la tarde. Decenio y medio antes de que irrumpiera Amar en tiempos revueltos, una audiencia sin apenas otra elección estaba conmocionada entonces con el dramón amoroso de Cristal. Aquella telenovela venezolana, escrita por la prolífica Delia Fiallo, se estrenó en la Segunda Cadena al mediodía. Lo que ahora es La 2 era la cadena de los culebrones al mediodía y en la tarde (eran otros tiempos televisivos, claro) y la repercusión de Cristal llevó a los programadores a hacer saltar la historia de la Segunda a la sobremesa Primera Cadena coincidiendo al agotamiento de capítulos de Cheers. El 10 de mayo de 1990 en el contenedor del programa de Jesús Hermida, A mi manera, se incorporaba a las tres y media de la tarde Cristal, que cuando llegó a su final, el 19 de noviembre de 1990, congregó a 7 millones de espectadores, una gran proeza a esa hora, mientras en La 2 ya iban los tradicionales documentales a esa hora. Doña Adelaida, la periodista Chari González Miranda, abría cada capítulo contando a su manera lo que estaba ocurriendo en el interminable culebrón. Al lunes siguiente La 1 estrenaba La dama de rosa y las recién nacidas privadas enseñaban sus primeros dientes de contraprogramación. Telecinco estrenaba Señora y Antena 3, Leonela. TVE ganó desde entonces la batalla del culebrón del primer café , a excepción del Pasión de Gavilanes de Antena 3, canal que desde el próximo enero se hará cargo de la continuación de Amar en tiempos revueltos, proyecto que cesa en la cadena pública por cuestión de presupuesto. Aprovecharán la hora. Es difícil renunciar a un hábito de programación. Y más difícil que los españoles cambien sus costumbres diarias cuando las 'campanadas' las marca la propia televisión.

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