'Buenas maneras, rituales, secretos. Todas las reglas no escritas'

"Nos importa muy poco la coleta o la corbata"

"Nos importa muy poco la coleta o la corbata" "Nos importa muy poco la coleta o la corbata"

"Nos importa muy poco la coleta o la corbata"

Buenas maneras, rituales, secretos. Todas las reglas no escritas. Así reza el subtítulo de Usted primero (Espasa), de Carmen Posadas (Montevideo, 1953), de rojo, y Marta Robles (Madrid, 1965), de negro. La primera llegó a Madrid en 1963, en 1998 ganó el Planeta. La segunda ganó en 2013 el Fernando Lara de novela. "Si se siente inseguro en su primera cita o tras su ruptura matrimonial, no sabe cómo vestirse para una boda o cómo comportarse en una entrevista de trabajo, en un funeral o en un barco, ¡este es su libro!". Promoción de este viaje al amor y la muerte, la familia y el trabajo.

-¿Cómo se pueden escribir 448 páginas sobre lo que no está escrito?

-Carmen Posadas. Hay un conjunto de normas que nadie ha escrito y es fundamental conocer sobre cómo ir vestido o comportarse en determinado lugar.

-Marta Robles. La vida es como aprender inglés, cuatro reglas y lo demás son excepciones. Pero las reglas tienes que conocerlas.

-Se llaman a sí mismas hermanas de vocación...

-M.R. Nos conocemos hace casi veinte años. Comemos juntas todas las semanas y así surgió el libro. Las dos éramos devotas del Debrett's, donde encontramos una definición de elegancia que nos llamó la atención. La elegancia es no hacer daño a los demás.

-C.P. El Debrett's es una especie de biblia inglesa del XVIII de la elegancia y las buenas maneras citada por Oscar Wilde, George Orwell o John Le Carré.

-¿Corren tiempos poco elegantes?

-C.P. Si vemos que en televisión el que más chilla, el que dice las zafiedades más gordas o le da las mayores patadas al diccionario se lleva el gato al agua, evidentemente sí. La gente tiene la sensación de que los modales han desaparecido. Se han perfeccionado, pero cada tribu o grupo tiene los suyos: los hipsters, las señoritas de Puerta de Hierro o los patinadores. Cada uno su lenguaje.

-M.R. Los comportamientos son consustanciales al ser humano. Algunos del siglo XIX se han quedado obsoletos en el XXI y hay que conocer los nuevos.

-¿Un tránsfuga, como un ex, tampoco debe hablar de su antiguo partido?

-M.R. No es lo mismo un tránsfuga que un ex. El primero está en su perfecto derecho, si el partido no se atiene a sus principios, a dejarlo. Cuando el partido o el marido no funcionan, lo mejor es cambiarlos.

-¿A los sitios, además de besados y llorados, hay que ir leídos?

-C.P. Más que libros, el detonante fue una película que le gusta mucho a Marta, Kingsman, de Colin Firth y Michael Caine.

-¿Qué método usaron?

-M.R. Todos los capítulos tienen epígrafes pares. Nos los dividimos a cara o cruz y después lo que hacía una lo leía la otra.

-C.P. En la editorial decían que parecía hecho por una tercera escritora.

-¿Qué han sacado en claro de los debates?

-M.R. A nosotras nos importa muy poco la coleta, la corbata o la chaqueta. Lo importante en los debates es el respeto y la generosidad con el adversario.

-¿Por qué no lo titularon Usted Primera?

-C.P. Nunca he sido partidaria de lo de jóvenes y jóvenas.

-M.R. Yo me considero feminista, como todas las personas de bien que conozco, hombres o mujeres. Eso no tiene nada que ver con que se destruya el lenguaje y nos dejemos engañar por los políticos que creen que diciendo todos y todas se va a producir por arte de magia la equiparación salarial o el acceso de la mujer al mercado de trabajo. Eso es un chiste.

-Una de rojo, otra de negro. ¿Casualidad?

-C.P. Rojo y Negro es mi novela favorita.

-M.R. La obra de Stendhal está basada en un hecho real, un recorte de prensa.

-¿El juego de la canasta es uruguayo, de su país?

-C.P. La canasta y el tango.

-Para ustedes, Cariño es un pueblo de Coruña...

-C.P. De tanto usarla ha perdido todo significado. Hace veinte años nadie usaba la palabra cariño en España. Es una palabra americana, honey, miel, que ahora utilizamos para llamar a nuestra pareja, a los hijos, al quiosquero, a la mascota. Me lo dijeron en un restaurante y no volví.

-¿Con la democracia esas maneras fueron de la aristocracia a la burguesía y de ésta al pueblo?

-C.P. En absoluto. El lenguaje de la clase alta es el mismo que el de la gente de la calle. Es la burguesía la que inventó palabras intermedias un poco cursis. Donde los primeros dicen zapatos, los burgueses dicen calzado.

-M.R. En vez de decir condón, dicen profiláctico.

-El tú y el usted...

-C.P. Mi marido estaba en una habitación de hospital muriéndose y las enfermeras le hablaban de tú. A un señor de casi 70 años. Es una falta de respeto.

-M.R. Me parece terrible que el jefe llame a su secretaria de tú y la obligue a tratarle a él de usted.

-Le dan pautas y consejos al infiel...

-M.R. No se trata de defender la infidelidad, sino de al menos procurar ser un infiel elegante porque te puedes cargar una pareja, una familia. La elegancia del amante se consigue siendo mudo.

-C.P. No se debe enamorar nunca del amante igual que el ex no debe presentarse en la fiesta del domingo. Ha de asumir su rol de que ya forma parte del pasado.

-Le dedican un capítulo a las religiones. ¿La fe mueve modales?

-M.R. Nos llama la atención que todo el mundo da por hecho que en una mezquita debes comportarte, entrar descalzo, y sin embargo no se considera reprobable que alguien hable por el móvil en una iglesia.

-¿Cómo se conocieron?

-M.R. Yo fui como periodista a cubrir la presentación del libro Pequeñas infamias con el que Carmen ganó el premio Planeta.

-C.P. Hoy más que amigas somos hermanas. Nos parecemos más que a nuestras hermanas.

-Firman juntas este libro. ¿Alguna diferencia en gustos literarios?

-C.P. A Marta le gusta la poesía más que a mí.

-M.R. Carmen es muy aficionada a las lecturas espirituales y religiosas. Yo en un tiempo también, pero cambié de gustos.

-¿La elegancia dice que hay que jugar más al rugby y menos al fútbol?

-C.P. Mi país ha ganado dos Mundiales de Fútbol, pero creo que el fútbol es un juego de caballeros practicado por gamberros y rufianes y el rugby un deporte de rufianes jugado por caballeros.

-M.R. La muestra la tienes en que en el fútbol el que triunfa es el que más trampas hace, el que más engaña al árbitro, al público y al contrario.

-¿De qué capítulo saldría una novela?

-C.P. Del Manual del Perfecto Impostor.

-M.R. El lector podría elegir. Repasamos el impostor literario, el científico, el filosófico, el cinematográfico, el impostor gastronómico, una verdadera plaga, y el viajero impostor. Un viaje de Muerte en Venecia al Código da Vinci.

Entrevista publicada por Francisco Correal en los diarios del Grupo Joly

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