Caffa y Edu no bastan

  • Los templados centros del argentino y la llegada al remate del brasileño desde la derecha, lo único que sacude al Recre · El resto, previsible bajo un ritmo cansino

Para sacudir el árbol hay que ponerle vigor en las acciones, y eso lo tuvo ayer el Betis a cuentagotas. Sólo Caffa y Edu rompieron la telaraña que dispuso Víctor Muñoz, superando claramente a los laterales Edu Moya y Poli. Pero no bastó. El nivel colectivo terminó por imponerse y ese ritmo de balón que imprime este Betis, cansino, es una bicoca para las defensas rivales. Las sacudidas fueron contadas, no sostenidas, y siempre las dieron los mismos, Caffa y Edu. En la primera parte hubo demasiados verdiblancos por detrás de la pelota y tras el descanso, cuando el argentino y el brasileño remataron lo bueno que ya anunciaron en la primera, un error en la marca tras el 1-0 devolvió las tablas y los béticos se quedaron sin capacidad de respuesta. No había alternativas al extremo zurdo, que debió irse lesionado en el minuto 73. Mark González, José Mari, Babic... el banquillo, una vez más, no dio un golpe de timón.

Defensa

Tener a Juande por delante ya asegura al menos que los centrales no tengan que salir de su zona para apagar fuegos, como más de una vez, y de dos, ha sucedido con Somoza. El canterano es eficaz haciendo la raya, se anticipa y se tira al suelo con oficio. Ayer sólo falló en una pelota que Javi Guerrero le robó por detrás para tirar luego desde la media luna. Melli y Arzu sujetaron bien al delantero recreativista y a Sinama Pongolle, que nunca recibió con espacios para girarse o encarar.

Damià estuvo esta vez más agresivo y expeditivo en la izquierda ante Camuñas, pero Ilic no rindió al mismo nivel que sus compañeros de línea. El esloveno tuvo problemas para guarecer su espalda en los pases largos, aunque Aitor no lo aprovechó.

Ataque

Capi, cuya capacidad para leer el juego entre líneas era fundamental ayer, pues por delante sólo tenía a Pavone y por detrás ya le escoltaban Juande y Rivera, no anduvo fino y los verdiblancos apenas hicieron daño por dentro. Tampoco Rivera se salió del guión para inventar, sorprender, y Pavone no se encontró con balones francos cerca del área o en ella. El argentino recibió lejos de la portería y tuvo que tocar dos o tres veces la pelota para progresar, algo nefasto para él porque se le echan encima siempre.

Caffa le enseñó a Mark González lo que hay que hacer en la banda, pero el chileno no lo interpretó en el último cuarto de hora. Edu hizo lo que debía, incorporarse al remate y muy bien, por arriba y por abajo, pero a su alrededor no le respondieron igual.

Virtudes

El referido binomio Caffa-Edu.

Talón de aquiles

La intensidad y la circulación de pelota no le hace desequilibrar.

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