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Cuestión de querer o no (101-82)

  • El Bilbao, que no podía fallar en su lucha por los 'play off', puso más intensidad y ganas que un apático Caja. El descenso sigue lejos.

El decisivo triunfo, que casi vale la salvación, de hace una semana en casa ante el Gipuzkoa, la tranquilidad de que pasara lo que pasara en Miribilla el descenso seguiría quedando a cuatro victorias de margen, la Feria... Al final todo ello pesó más que la ambición por pelear por algo más que una honrosa permanencia y el Baloncesto Sevilla cayó ante un Bilbao al que le bastó con jugar con más intensidad, ganas y deseo nacidas de su lucha por entrar en los play off para ganar de forma plácida. Demasiado cómodo quizás para lo que venía siendo el conjunto cajista, peleón últimamente, pero que se olvidó de competir en la capital vizcaína evocando más al grupo de amigos que se arrastraba en la primera vuelta que al equipo, con todas las letras, capaz de pintarle la cara a gallitos como el Baskonia, el Gran Canaria o el Valencia en esta segunda mitad del campeonato.

Y es que no se explica de otra manera una derrota que en apenas un cuarto ya se atisbaba. Nueve rebotes ofensivos como nueve soles capturaron los locales en los primeros 10 minutos. Nueve ante la atenta mirada de los cajistas, de un Balvin que por segundo partido consecutivo se vio superado por la defensa rival y de un Nachbar que sigue sin fajarse atrás lo que un conjunto como el hispalense, que no va sobrado de nada, necesita. Con tantas segundas opciones, una buena circulación de balón y un alto porcentaje de efectividad desde el triple -unido a la tímida defensa andaluza-, los de Sito Alonso se despegaron en el marcador pronto y el 20-7 ya presagiaba un plácido choque para los vascos.

La defensa cajista hacía aguas y en ataque Balvin no producía, las prisas no hacían más que encadenar pérdidas y sólo Bamforth parecía capaz de encontrar el camino hacia el aro.

Pudo meter un poco de miedo en el cuerpo del Bilbao el CB Sevilla cuando con 31-22 Alfonso Sánchez, primero, y Hakanson, en el siguiente ataque, mandaron al hierro sendos lanzamientos triples, pero a partir de ahí se inició un intercambio de golpes del que, a pesar de los puntos de Miljenovic, mejor en el lanzamiento que en la dirección, salió mal parado el cuadro hispalense. Bogris y Hervelle hacían daño en la pintura pese a su menor talla, mientras que el eterno Mumbrú lo mismo clavaba un triple desde casi nueve metros que se metía en el poste bajo, con la permisividad arbitral que da su larga carrera en la ACB, para asistir o anotar ya fuese ante Berni Rodríguez, Henton o Alfonso Sánchez.

Luis Casimiro intentó hacer reaccionar a los suyos provocando una técnica por protestar una personal. Otras veces funcionó, pero ayer el día, el partido y hasta las ganas no estaban de cara y al descanso el duelo estaba visto para sentencia: 53-36 con los vascos doblando en rebotes al CB Sevilla, que sólo capturó dos menos en defensa que su rival en ataque (8-10).

Nachbar apareció, por fin, tras la reanudación para liderar la ofensiva, pero tras sus cuatro primeros puntos llegó Raúl López para, a sus 36 años recién cumplidos, enseñarle a los mozuelos cajistas, Hakanson y Miljenovic, cómo mandar en un equipo. Clavó dos triples (11 puntos en el tercer cuarto) seguidos que noquearon definitivamente al Caja, agarrado a las canastas de Nachbar para no decir adiós al encuentro, pese a que el equipo era incapaz de bajar de la decena de puntos de desventaja producto no sólo de su mala defensa sino también de su paupérrimo ataque, deslavazado, sin recursos, muy individualista y poco o nada efectivo. 

Casimiro propuso una defensa en zona tras una canasta de Bamforth (70-56). Había que hacer algo para tratar de cambiar el rumbo, pero Borg metió un triple que acabó con las esperanzas sevillanas y golpeó duramente la moral cajista para en un par de minutos firmar un 8-1 de parcial que liquidaba el partido.

Con el 78-57 se acabó todo. Nada que hacer ante un conjunto mejor que superó la importante baja de su base titular, Hannah, con la experiencia inagotable de Hervelle, Mumbrú y Raúl López, bien complementados con el descaro de Borg, la lucha de Bogris y la calidad de Marko Todorovic. La diferencia de fondo de armario es evidente.

Tan claro lo vio también Casimiro que en el último cuarto dejó sentado, del principio al final, a Nachbar, Balvin, Berni Rodríguez y Bamforth, que no pisaron el parqué.

Minutos para Henton, Jordan, Oriola y hasta para Cate. Mejor reservarlos para siguientes guerras, porque la de Miribilla estaba perdida. Quizá porque ni siquiera el Caja plantó batalla y será cuestión del técnico saber por qué y qué hacer para que no vuelva a repetirse, porque en una situación tan en el alambre como la que vive el club como institución todo suma y todo resta en pos de la continuidad. Pelear por los play off puede que fuesen palabras mayores, pero ambicionar conseguirlo y pelearlo sólo está en la cabeza de cada uno.

Ficha técnica:

101 - Dominion Bilbao Basket (28+25+25+23): Raúl López (18), Bertans (6), Mumbrú (19), Hervelle (12) y Bogris (12) -cinco titular-; Borg (13), Ruoff (9), Marko Todorovic (9), Begic (2), Mendia (1) y Slezas.

82 - CB Sevilla (16+20+21+25): Hakanson (7), Bamforth (11), Berni Rodríguez (2), Nachbar (14) y Balvin (4) -cinco inicial-, Miljenovic (11), Henton (8), Alfonso Sánchez (9), Oriola (7), Jerome Jordan (9) y Cate.

Parciales: 28-16, 53-36 (descanso); 78-57 y 101-82 (final).

Árbitros: Óscar Perea, Luis Miguel Castillo y Anna Cardús. Eliminado por faltas Bogris (m.39).

Incidencias: Partido correspondiente a la 28ª jornada de la Liga Endesa, disputado en el Bilbao Arena de Miribilla ante 8.648 espectadores, según la estadística oficial del partido.

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