La noche en que León Lasa salvó la cabeza de Mel

  • El consejero, junto a Stosic, Guillén y Gordillo, clave para evitar la destitución del técnico hace un año.

Comentarios 1

El Betis visita el próximo domingo (19:45) a Osasuna, más de diez meses después de acudir al mismo escenario, el Reyno de Navarra, con la cabeza de su entrenador, Pepe Mel, pendiente de un hilo. Ya lo habían dado por destituido una semana antes cuando él Betis cayó en Heliópolis por 2-3 frente a la Real Sociedad, pero el madrileño, aún no se sabe bien cómo, aguantó en el banquillo.

Aquel 4 de diciembre de 2011, Mel volvió a disponer un once que recordó al de semanas atrás en Cornellà: tres centrales, Beñat y Rubén Castro en el banquillo... Y la imagen del Betis en la primera parte fue mala, al punto de irse perdiendo 1-0 al descanso y con la impresión en el estadio de que se acababa un ciclo.

Pero Mel reaccionó. Dio entrada al canario al salir de casetas y, poco después, al vasco. Y el Betis cambió su fisonomía y su juego. Empató con gol de Rubén Castro a falta de diez minutos y hasta pudo ganar. Empero, Nekounam lo enterró con un atípico gol de libre directo a Casto en el minuto 93.

Allí mismo, en los intestinos del antiguo El Sadar, y mientras Mel no hallaba consuelo, Miguel Guillén, el consejero León Lasa, Vlada Stosic y Rafael Gordillo decidieron dar marcha atrás a la decisión prácticamente tomada de antemano, ya que Mel viajó a Pamplona sabiendo que una derrota lo condenaba.

La opinión de Lasa, hijo de futbolista y de entrenador, pesó sobremanera. "No es el día para destituir a Mel, porque el equipo está vivo, ha reaccionado en la segunda parte y ha ofrecido una buena imagen", fueron sus palabras en la improvisada cumbre que se organizó junto al antepalco. Los cuatro concluyeron que la decisión era la acertada. José Antonio Bosch fue informado de inmediato por teléfono y apoyó la medida. Luego, ya en Zaragoza, ciudad cercana hasta la que el Betis viajó por carretera, los cuatro cenaron con Mel y Guillén le comunicó la decisión al entrenador, quien se bajó en la ciudad del Ebro creyéndose destituido.

Al día, siguiente, nada más bajarse en Santa Justa de ese AVE Zaragoza-Sevilla, el presidente verdiblanco refrendó el acuerdo y acabó con las especulaciones en torno al futuro del entrenador, que duraban ya más de un mes, asegurando que Mel cumpliría su contrato, que finaliza en junio de 2014. Al siguiente partido, el Betis venció al Valencia y rompió la famosa racha de 1 de 30 puntos conseguidos en diez partidos. Encima, el equipo despidió el año con una nueva victoria en el Vicente Calderón que acabó por sacarlo de su peor crisis deportiva a la fecha desde que el madrileño se sienta en su banquillo.

Paradójicamente, aunque en situación distinta, ahora visita a Osasuna también tras jugar con la Real Sociedad e, igualmente, luego recibe al Valencia.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios