Lorenzo pilotará la Ducati en 2017

  • El campeón del mundo dejará Yamaha al final de este curso, tras nueve años juntos, en busca de nuevos retos

Ducati hizo oficial el fichaje para las dos próximas temporadas de Jorge Lorenzo, actual campeón del mundo con Yamaha, poniendo patas arriba el Mundial en la antesala del cuarto gran premio del año que se disputa este fin de semana en el Circuito de Jerez.

"Ducati anuncia que ha llegado a un acuerdo con Jorge Lorenzo para que corra los Mundiales de MotoGP de 2017 y 2018 con el Desmosedici GP", informó la escudería italiana en un escueto comunicado, que llegó poco después de que Yamaha publicase la noticia. "Yamaha anuncia que su vinculación con Jorge Lorenzo terminará al final de la temporada 2016 de MotoGP, cuando el piloto emprenderá nuevos retos", informó el equipo japonés instantes antes.

Lorenzo se unió a la marca nipona en 2008 y juntos lograron tres títulos de la máxima categoría (2010, 2012 y 2015), 41 victorias y 99 podios en un total de 141 carreras. Por ello, Yamaha aseguró que mantendrá su máximo apoyo al balear en las 15 carreras que restan de 2016, en la que será su novena y última temporada juntos, aunque no se puede olvidar que Valentino Rossi sí renovó con la escudería hasta 2018, de manera que no estará libre de suspicacia en lo que resta de campeonato.

Lorenzo se marcha a Ducati con un salario mayor bajo el brazo y, sobre todo, nuevos retos personales y deportivos. Es imposible obviar su nula (o mala) relación con su todavía compañero italiano, que hace justo un mes aseguraba: "Hacen falta huevos para ir a Ducati; Lorenzo seguirá en Yamaha", respondiendo así al mallorquín, que aseguró sobre la renovación de Il Dottore: "No tenía otra opción". Pero la guerra venía de más atrás, cuando Lorenzo le arrebató sobre el asfalto el pasado título después de que Rossi pareciera no tener rival mediado el mismo. De ahí el afán de Lorenzo por querer demostrar su capacidad con otra moto que ya este año, en manos de Iannone y Dovizioso, se ha mostrado muy competitiva, aunque aún le falta el triunfo. El talento en la conducción, quizá, que debe aportar todo un campeón del Mundo. La Desmosedici GP D16 cuenta con los dos aspectos principales bien compensados: un potente motor y suficiente agilidad en las curvas para adaptarse a la finura de Lorenzo.

Además, el balear sentirá en Ducati el cariño que no percibe en Yamaha desde la vuelta de Rossi. En la casa italiana se reencontrará con Gigi Dall'Igna, que no sólo es el padre de la D16 sino que es el director general de la firma y ya trabajaron juntos en 2004 en Derbi y con la Aprilia RSA de Dall'Igna el mallorquín fue campeón mundial en 2006 y 2007.

Otro aspecto que seguramente habrá tenido en cuenta Lorenzo es el deseo de lograr lo que Rossi no pudo en 2011 y 2012: ganar una carrera y el título mundial con Ducati. Tres podios y un séptimo en 2011 y un sexto en 2012 fue el balance del transalpino con la escudería italiana. Así, de paso el balear entraría en el selecto club de los pilotos que han conseguido el título con dos marcas: Geoff Duke (Norton y Gilera), Giacomo Agostini (MV Agusta y Yamaha), Eddie Lawson (Yamaha y Honda), Valentino Rossi (Honda y Yamaha) y Casey Stoner (Ducati y Honda).

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