El Madrid se mantiene en el pulso

  • Al son de un gran Modric, enlaza su octavo triunfo y persigue el título

El Real Madrid respondió a los triunfos de Barcelona y Atlético con un partido firme ante un Villarreal sin mordiente, en un encuentro brillante de Modric que significó el octavo triunfo liguero consecutivo. Encaraba el Madrid uno de los encuentros complicados en su reto de vencer todo en la Liga. El Villarreal, pese a sus bajas defensivas, impuso un orden que le costó derribar a los jugadores de Zidane. Necesitaban una dosis de paciencia ante un rival que saltaba con dos puntas natos, Bakambu y Adrián, pero centrado en defender. El equilibrio como primera consigna de Marcelino.

La intensidad del Madrid fue la clave para deshacer la igualdad, con Modric como pieza clave en todo lo que generó peligro y con un imán para que los balones vayan a sus botas. Se hinchó a robar y a distribuir con calidad.

Sorprendía Zidane con su apuesta por Lucas Vázquez en lugar de James o Isco. Demuestra que no hay roles en el vestuario sino premio al trabajo. Lo sintió Jesé con la lesión de Benzema y Lucas, que volvió a cumplir, ante la ausencia de Bale. No hay retoques de sistema. El 4-3-3 parece inamovible.

Pese al dominio, el Madrid no generó peligro de inicio. A los once minutos un pase de Marcelo al desmarque de Cristiano era el primer aviso. Nueve minutos después Varane remataba fuera un córner.

La falta de brillantez ante el planteamiento rival provoca el nerviosismo en el Bernabéu y es cuando se señala al que está en el punto de mira: Danilo. Desde Wolfsburgo ya no se le pasa una, aunque deje máxima entrega. Pese al nerviosismo que genera el sonido del Bernabéu cada vez que le va a llegar el balón, el brasileño le pone descaro. A la media hora llegó a la línea de fondo para poner un centro a Benzema que no encontró la forma poner el cuerpo para dirigir su disparo a portería.

Sin argumentos ofensivos del Villarreal todo nacía de Modric. El Madrid metió una marcha más. Sentía el gol cerca con acciones de Cristiano. El premio llegó a cuatro del final, el centro del portugués generó un rechace que cayó a Benzema, en el sitio adecuado, para marcar a placer. Había conseguido lo más difícil el equipo blanco cuando fue sorprendido en la única acción de peligro del Villarreal en todo el duelo. Apareció la calidad de Denis Suárez en una contra veloz que culminó apostando por la potencia antes que la colocación. Respondió ágil Navas al tiro centrado con una parada de reflejos.

Pudo sentenciar Cristiano nada más nacer el segundo acto. El Madrid salió dispuesto a hacerlo y lo hizo Lucas Vázquez. Mantenía el ritmo por el título tras su resurrección y cerraba su victoria con el premio al jugador más brillante, Modric. El croata remataba llegando desde atrás con calidad un centro desde la derecha y bajaba el telón de la octava victoria liguera consecutiva. Pero no todo era felicidad. Tras un intento de chilena Cristiano se marchó al vestuario. Una lesión en el momento clave.

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