El Nervión no afloja el ritmo

  • Los de Rueda continúan terceros a la espera de un pinchazo arriba

Mañana soleada en el Antonio Puerta, donde arribó un necesitado Marinaleda, decimosexto clasificado, para medirse al Nervión, imparable en esta segunda vuelta. Los de Antonio Rueda mantuvieron la buena línea que los viene caracterizando en las últimas semanas y refrendaron la tercera posición gracias a una contundente victoria (4-0).

Los nervionenses controlaron el choque desde el inicio, cercando en no pocas ocasiones la portería defendida por Manolo. Transcurridos los primeros 15 minutos, un potente disparo de Pérez se marchó fuera y, poco después, ocurrió lo mismo con un buen balón que recibió Luis Jarana en el área pequeña. El Marinaleda lo intentaba a la contra, pero apenas conseguía traspasar el medio campo.

Fue en el 31 cuando Cisco, tras recibir un gran pase de Resumi, sorteó a Manolo, que había salido en un intento por llevarse el mano a mano con el jugador nervionense, y sólo tuvo que empujar el esférico.

Con el 1-0 en el marcador, el Nervión quiso aumentar su ventaja antes del descanso. Primero lo intentó Luis Jarana, después Agustín y por último Rubio, que se marcó una galopada por la banda antes de tirar, aunque en esta ocasión Manolo estuvo más atento y desvió el balón.

Ya en la segunda mitad, el Marinaleda luchó por igualar el duelo. Pero cuando Resumi, a pase de Recio, anotó el segundo, los visitantes se vieron superados.

El calor apretaba y los cambios fueron recibidos como agua de mayo. Postigo y Prados fueron los elegidos para refrescar el juego del Marinaleda, aunque de poco sirvió su entrega. En el 78, Cisco aprovechó un despiste de la defensa visitante para hacer el tercero y, dado que las fuerzas comenzaron a flaquear, el ritmo del encuentro disminuyó considerablemente. Aún así, el Nervión siguió siendo el claro dominador de la cita.

Fue Pitu, quien había entrado en sustitución de Pulet en el 71, el que cerró la cuenta al aprovechar un mal despegue de la zaga marinaleña.

Así las cosas, el Nervión se mantiene a la estela de Morón y Pedrera, que no fallaron en sus compromisos ante Triana y Guillena, respectivamente. La cruz fue para el Marinaleda, que a falta de dos jornadas para que concluya la temporada supo que su descenso ya era irreversible, puesto que el Tomares venció en casa al Torreblanca.

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