Sevilla-Betis (3-0): Demasiado claro, demasiado fácil

  • Dos goles de Luis Fabiano, el primero con el brazo, plasman la notable superioridad sevillista en el derbi. Chaparro pierde su primer partido al frente del Betis tras no encontrar la forma de contrarrestar el ritmo local.

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El fútbol suele ser una suma de colores pero esta vez sólo existió el blanco del Sevilla en el derbi más desigual de los últimos tiempos, que deparó un comodísimo triunfo local (3-0) producto de la endeblez verdiblanca y de la fluidez de juego sevillista. De forma injusta se adelantó el Sevilla porque Luis Fabiano marcó con la mano, pero era cuestión de tiempo que la balanza se desnivelara y ni aun así habría cambiado la historia.

Buen ambiente, cierta concordia, mucho respeto y ganas por ver qué era capaz de hacer el Betis de Chaparro. Invicto desde la llegada del técnico de la casa, las carencias que aún arrastra el equipo se hicieron más patentes que nunca ante un Sevilla que aprovechó a la perfección sus múltiples virtudes y las evidentes lagunas ajenas.

De entrada, Chaparro tuvo que improvisar defensa con Damià a la izquierda (toda una papeleta con Daniel y Navas enfrente) para parchear con Melli a la derecha, mientras Juanito y Rivas quedaban en el centro. Arzu y Rivera por delante, Sobis y Mark González en los flancos, Edu de enganche y José Mari esperando que se le aparecieran todos los santos.

Poco funcionó. El Betis se mostró compacto e incluso presentando un dibujo correcto, pero cuando intentó privarse de los golosos voleones fue incapaz de sacar la pelota jugada. Tercer pase y pérdida segura. El Sevilla se acomodaba desde el inicio en esa situación y abrió el campo cuanto pudo, volcando su juego por la derecha para que en la izquierda Capel tuviera margen para sorprender de forma esporádica.

Dicho y hecho, el Betis nunca logró amarrar la posesión y en cuanto el Sevilla aumentó la velocidad de su juego empezó a perforar las alas béticas. Basta decir que lo más cerca que estuvo el Betis de la portería local fue en un codazo de Rivas a De Sanctis en el área pequeña.

Mientras apenas Edu era capaz de mantener la pelota y jugarla con sentido, Keita se apropió de la zona central para que Daniel, Navas y Capel tuvieran que entrar por el centro lo mínimo indispensable.

Fue injusto el primer tanto sevillista, mas no el resultado. Ninguna duda sobre el hecho de que Luis Fabiano falla al intentar rematar de cabeza un envío de Capel para empujar con el brazo a la portería de Ricardo. Sólo el cuarteto arbitral se quedó sin ver acontecimiento tan flagrante. La superioridad era tal que el Betis ni tan siquiera puede esgrimir eso. Nunca dio sensación de poder competir. Al menos esta vez no.

Para colmo de males, se lesionó Rivas en la jugada del polémico gol de Luis Fabiano y Chaparro tuvo que retocar toda la zaga con el joven Toni a la izquierda, Damià de regreso al otro lado y Melli al centro. Ni por esas logró el Betis frenar el caudal de los extremos locales.

Por acción (mala, se entiende) o por omisión, el Betis no ofrecía resistencia. El segundo tanto es buen ejemplo de lo mucho que se empeñeció el Betis de este derbi. Capel arrancó por la izquierda y su centro lo despejó la defensa bética con escasa convicción, la justa para que Daniel recogiera sorprendentemente solo casi al borde del área y, con siete béticos en el área, encontrara en clara ventaja a Luis Fabiano en las mismas barbas de Ricardo. Demasiadas facilidades ante un rival demasiado superior.

Se acabó todo ahí, justo antes del receso. A vuelta Chaparro volvió a sorprender sustituyendo a un inoperante Sobis para colocar a Somoza junto a Arzu, adelantar a Rivera y que Edu cayera mucho más a la cal. Nada que hacer, como en el primer tiempo.

Las ocasiones sevillistas se sucedían con una tranquilidad asombrosa y sólo una inexplicable falta de Luis Fabiano que le costó la quinta amarilla del ciclo y, por consiguiente, perderse el partido del próximo sábado en San Mamés, primero sin Kanoute por la Copa de África.

El tercero era cuestión de tiempo y el cuarto o sucesivos un detalle que no aportaba nada con el Barcelona esperando su turno. Llegó la sentencia definitiva con una falta lanzada por Daniel que Damià desvió despistando a Ricardo y el Sevilla bajó el ritmo hasta jugar al trote aguardando encuentros más exigentes, quién lo diría, que este derbi tan desigual.

3 - Sevilla FC: De Sanctis; Daniel Alves, Mosquera, Escudé, Dragutinovic; Jesús Navas, Poulsen (Martí, 79'), Keita, Capel (Chevantón, 71'); Kanoute y Luis Fabiano (Adriano, 64').

0 - Real Betis: Ricardo; Melli, Juanito, Rivas (Toni, 28'), Damià; Rivera, Arzu; Sobis (Somoza, 46'), Edu, Mark González (Xisco, 69'); y José Mari.

Goles: 1-0 Centro desde la izquierda de Capel que Luis Fabiano remata claramente con el brazo tras fallar con la cabeza (26'). 2-0 La defensa bética despeja un nuevo centro de Capel, pero el rechace llega a Daniel y éste encuentra a Luis Fabiano totalmente solo para batir a Ricardo (42'). 3-0 Falta que lanza con fuerza y hacia dentro Daniel Alves y desvía a gol el bético Damià (62').

Árbitro: Alberto Undiano Mallenco (navarro). Amonestó a los locales Dragutinovic (33') y Luis Fabiano (60') y a los visitantes Melli (18'), Mark González (45'), José Mari (46') y Somoza (62').

Incidencias: Partido de la 18ª jornada de Primera División disputado en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, que casi se llenó con unos 45.000 espectadores, entre ellos cerca de un millar de béticos.

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