Un ajedrez sobre la arcilla

  • Nadal no se fía de la estrategia argentina, que en principio le obligará a jugar con Mónaco el primer punto de la final · Ferrer cree que su duelo con Del Potro será tan clave como el choque de dobles.

Todos se conocen casi al dedillo. No hacen falta presentaciones, pero el protocolo manda y ayer, en un escenario de lujo como el teatro Lope de Vega, los jugadores de España y Argentina volvieron a cruzar sus miradas, esta vez con la preciada Ensaladera de por medio, por última vez antes de convertirse en encarnizados rivales sobre el polvo del ladrillo desde este mediodía.

Buenas palabras, mucha desconfianza de unos y otros y buen ambiente entre los contrincantes y en el seno de los dos equipos. Mientras las distintas autoridades lanzaban al aire sus discursos, Nadal dialogaba con Ferrer, comentaba con Costa la arquitectura del recinto y Feliciano y Verdasco bromeaban. Enfrente, Tito Vázquez se mostraba pensativo, Schwank se relajaba porque hasta mañana no entra en liza y Mónaco hacía de parapeto entre Del Potro y Nalbandian, quienes pocas veces, por no decir ninguna, están juntos. Sus relaciones siguen siendo frías, pero al menos se toleran porque tras el desastre de 2008 parece que se han dado cuenta de que las opciones de Argentina pasan por que se soporten. Incluso el miércoles, después de entrenar juntos, charlaron de manera distendida durante 15 minutos despejando las dudas y rumores sobre su distanciamiento tras perder el título de 2008 en Mar de Plata. El Rey David y Del Potro estuvieron enfrentados durante tres años y cruzaron declaraciones polémicas en ese tiempo, pero ambos limaron asperezas en las horas previas a la semifinal de la presente edición de la Copa Davis ante Serbia que ganaron en Belgrado. Va a ser verdad que algo ha cambiado respecto a la final de 2008, pues desde entonces no se hablaban.

Después de todos los discursos, el sorteo apenas duró un minuto y Tito Vázquez confirmó lo que todo el mundo ya sabía: Mónaco será el jugador que se enfrente en la primera jornada contra Nadal para que Nalbandian ("uno tiene ya una edad", dijo) dispute el dobles y el teórico punto clave con Ferrer del domingo. Pese a todo, el balear no lo tenía nada claro aún: "Ya veremos con quién juego. Hasta una hora antes pueden cambiar". El juego de estrategias también cuenta. La partida de ajedrez comenzó ayer, pero, de momento, todo va rodado. España quería que Nadal disputase el primer punto, independientemente del rival, ya que es una garantía en la arcilla y en la Copa Davis (sólo ha perdido un encuentro, el de su debut en la competición ante el checo Jiri Novak, de los 19 que ha jugado), porque "tranquiliza al equipo", indicó el capitán, Albert Costa, que añadió: "En cualquier caso, hubiese dado igual quién lo jugase, porque David Ferrer está también a un gran nivel".

Nadal y Mónaco son amigos fuera de la pista. Lo reconocen sin tapujos, pero también que a partir de las 14:00 son rivales. Al balear le molesta que se dé su punto por hecho. "Aquí nada está ganado hasta que se acaba el partido. Será complicado porque Mónaco ha acabado muy fuerte la temporada, así que si no corro y doy el máximo, pierdo seguro", señaló el mallorquín, que revivió la final de Sevilla en 2004 ante Estados Unidos: "Fue una victoria que recordaré toda la vida. No creo que marcara mi carrera, aunque desde entonces la gente empezó a conocerme. Siete años después tengo unos resultados que no podría haber soñado en mi vida y espero jugar un nivel alto para repetir ese éxito".

Para Mónaco, por su parte, jugar ante el número 2 del mundo "es un desafío", en el que dará "el cien por cien durante todo el duelo, más allá de intentar únicamente cansar a Nadal".

En la misma línea que el manacorí se expresó Ferrer, sobre quien se ponen todas las expectativas de los argentinos, que dan por perdidos los dos choques con Nadal. "Todos los puntos son claves, aunque mi duelo con Del Potro puede decantar la balanza de la eliminatoria".

Mañana el turno será para el dobles. Feliciano y Verdasco contra Schwank y Nalbandian. Resulta extraño este último se quede fuera de concurso el primer día. En la final de 2006 en Moscú jugó dos individuales y el dobles, y en la de 2008 iba por el mismo camino y estaba destinado a jugarse el quinto y definitivo punto si Del Potro no se hubiese lesionado siendo Acasuso, su sustituto, vencido por Verdasco. "Será raro no jugar el viernes, pero la formación la elige el capitán y hay que aceptarla", dijo Nalbandian, que el año pasado, en las semifinales ante Francia, criticó abiertamente la estrategia de su capitán tras caer derrotados. Entonces pretendía que Schwank jugara en lugar de Mónaco en la primera jornada para que él se enfrentase a Llodra y no a Monfils.

Puede que Tito Vázquez haya aprendido la lección o que Nalbandian haga de capitán, quién sabe qué habrá pesado más en esa elección. Sea como fuere, con Vázquez al frente, Argentina lleva una semifinal y una final, por lo que, como dice Del Potro, "ha sido un gran año de Copa Davis más allá de lo que pase en esta final".

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