El campeón cumple con los pronósticos

El Ros Casares sentenció por la vía rápida sin dejar lugar a la sorpresa, ante un Rivas Futura que sólo reaccionó en el tercer parcial, cuando ya estaba todo perdido. Salió a por todas desde el primer minuto para finiquitar el partido rápidamente y dar descanso a sus titulares. Y así lo hizo.

La incombustible Elena Tornikidou y la eficacia de Laia Palau empezaron a matar el choque en el minuto 5 (16-4). A partir de ahí fue un querer y no poder por parte de las madrileñas, que comparecieron en Sevilla acompañadas de unos 100 aficionados.

La ventaja, sin embargo, crecía y crecía mientras los seguidores valencianos (cerca de medio millar) se lo pasaban en grande ante la exhibición de las suyas. Antes del descanso la diferencia llegó a los 33 puntos, aunque al final se quedase en 30 (50-20).

Parecía imposible que el Rivas cambiase ligeramente la situación, pero lo que son las cosas; un parcial 0-7 de inicio, y sobre todo, el absoluto nubarrón en ataque de las valencianas durante los seis primeros minutos del tercer cuarto (perdieron 10 balones), propiciaron que su rival redujesen la desventaja hasta los 15 puntos (55-40 en el minuto 28). Parecía que había partido todavía para el último cuarto, pero el Ros Casares supo administrar su gran ventaja gracias a la veteranía de Palau y la mejoría en defensa, para atar, de esta forma, el pase a las semifinales.

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