El gran legado de MJ

  • El gran récord de Michael Johnson en los 400 metros mantiene muy vivo el Mundial de Sevilla 10 años después · Tras la frialdad inicial, la ciudad hizo suya la gran cita

Diez años se cumplen el próximo día 20 de la inauguración del Campeonato del Mundo de atletismo de Sevilla. Con los operarios afanándose aún en los alreredores de un recinto construido contra el crono, la primera gran noticia que aireó al mundo la cita tuvo tintes extradeportivos, por obra y gracia de las mascotas falsas bailando al son de Siempre así. Ese viernes, las gradas no se llenaron, ni mucho menos. Joaquín Cortés, que bailó esa noche, debió sonreír con el numerito de los independentistas vascos, por eso de que a los gitanos no les gustan los buenos principios...

Pero el público sevillano, andaluz y español terminó por responder y a medida que se avanzaron las jornadas de atletismo del bueno la gente se fue animando. Los resultados deportivos lo impulsaron todo.

Y por encima de cualquier gesta, la del Expreso de Waco, Michael Johnson. Su vuelta a la pista en la final de los 400 metros sigue siendo la más rápida registrada en la historia, lo que hace que el nombre de Sevilla aparezca en las listas de récords, que se recuerde cada vez que llegue una competición atlética de primer nivel. En Berlín, volverá a suceder.

Antes de ese destello que llevó al Mundial a todos los telediarios del planeta, la velocidad pura se encargó de que el campeonato tomara vuelo. El primer fin de semana, tras la apertura, los estadounidenses Maurice Greene y Marion Jones conquistaron el oro en los 100 metros con unos registros dignos de final olímpica: 9.80 y 10.70, respectivamente, que fueron además plusmarcas en un Mundial. Los organizadores encontraron en estas carreras el reclamo perfecto para que todo fuera luego sobre ruedas. Ni la posterior lesión de Marion Jones, acaso el icono más poderoso del deporte femenino en esos momentos, en las semifinales de los 200 metros, frenó ya la pujanza del Mundial. Sevilla lo hizo suyo, lo arropó, le dio el colorido e hizo que la fiesta no decayera.

A nivel internacional, junto al registro estratosférico de MJ brillaron los tres oros de Mo Greene: 100, 200 y 4x100. También depararon momentos inolvidables leyendas del atletismo como el marroquí Hicham El Guerrouj en la final de los 1.500 metros, con un tiempo sideral (3.27,65) y el etíope Haile Gebrselassie, que se colgó su cuarto oro seguido de un Mundial en los 10.000 metros (27.57,27). Ambos batieron en ese momento la plusmarca de los campeonatos.

Entre las mujeres, al margen de Marion Jones, destacó la rusa Svetlana Masterkova, reina entonces del mediofondo. Llegaba como campeona olímpica de los 800 y los 1.500 pero no pudo completar ese mismo doblete. Ganó el oro en el kilómetro y medio, pero en la doble vuelta a la pista se tuvo que conformar con el bronce. La pértiga femenina, que entonces daba sus primeros pasos, deparó otro récord del mundo, el segundo y último de Sevilla 99, con el salto de la americana Stacy Dragila (4,60 metros).

Los atletas destacaron la rapidez de la pista montada. Gracias a ella, Michael Johnson protagonizó una carrera de 43 segundos y 18 centésimas que justificó el enorme esfuerzo organizativo. Luego, llegaron los jaramagos...

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios