Con la ilusión del deporte como razón

  • José Antonio Becerra Cañamares. Ciclista del Bpack-Oteros-Gsport en la categoría Sénior

El ciclismo vive para muchos un momento delicado por los turbios asuntos que salen de sus mismas tripas, sin embargo este deporte también tiene una cara mucho más amable que la que puede estar relacionada con la alta competición y su continua vinculación con la polémica del dopaje. José Antonio Becerra es ciclista sénior del equipo Bpack-Oteros-Gsport y compite al nivel no profesional de este deporte, en el que ya ha logrado un tercer puesto en la pasada Copa de Andalucía.

José Antonio vive en la localidad sevillana de El Viso del Alcor desde los nueve años. Hoy, a sus 26, no piensa en ningún instante en la posibilidad de llegar a competir a nivel profesional: "El ciclismo es mi hobbie, lo practico por ocio y hace ya mucho tiempo que no concibo la posibilidad de llegar a la competición profesional". Además, el ciclista del Bpack es consciente de las dificultades que entraña buscar esa vía: "Tengo mi trabajo y sé que vivir del deporte es muy difícil, antes lo tenía en mente, pero tras una lesión decidí finalmente que el camino sería demasiado complicado; ahora compito y eso es lo importante".

Nono, como lo llaman sus amigos y sus compañeros del ámbito ciclista, practica el ciclismo desde que a los trece años su vecino le invitó a federarse y le animó a competir: "Él hacía bicicleta y vio que yo la practicaba en mi tiempo libre, a partir de ahí comencé a participar en carreras y a marcarme más retos".

Muchos desconocen esta práctica no profesional del ciclismo. Sin embargo, la importancia de sus corredores y el alto nivel competitivo exigido dotan a sus protagonistas de un alto valor deportivo: "La diferencia es que nosotros no tenemos el mismo tiempo para entrenar, porque trabajamos o estudiamos, el ciclismo es pues algo secundario, pero hay que dejar claro que para competir hay que entrenar, y nuestro esfuerzo es muy grande". José Antonio Becerra es el esprínter de su equipo y conoce el gran sacrificio de todos por ayudarle: "En la Vuelta a Portugal quedé segundo en las metas volantes, y la ayuda de mis compañeros fue muy importante para lograrlo; cuando la carretera se pone cuesta arriba los papeles cambian y soy yo el que tiene que ayudar a los escaladores".

El joven ciclista sabe que desde pequeño las cosas ya eran complicadas, aunque admite que el sueño de llegar al más alto nivel siempre estuvo ahí: "Era una época más fácil, pero tuve una lesión de rodilla y estuve fuera cuatro años; al volver sabía que debía pensar en otra cosa además del ciclismo, porque era difícil vivir de ello". Sus objetivos para el futuro giran en torno a su participación en la próxima Vuelta a España: "En el equipo somos 30 y estoy entre los 8 que vamos a ir a la Vuelta a España, el equipo quiere que luche por la clasificación de la metas volantes y yo intentaré luchar por alguna etapa; mi objetivo es llegar al cien por cien el día 11 de mayo".

Resulta sin duda curioso que para poder competir en la gran ronda española, pese a ser en el circuito sénior no profesional, José Antonio deba pedir unas vacaciones en su trabajo de cara a participar en la Vuelta: "Me han dado esos días libres".

Cuando es preguntado por lo mejor de su práctica deportiva, Nono habla de muchas alegrías relacionadas con el grupo y la competición: "La verdad es que me gusta la aventura, ir a los hoteles con el equipo, allí nos transformamos y son momentos muy buenos; lo que tengo más claro es que del ciclismo quiero amigos, no quiero llegar a ninguna meta deportiva, sino seguir disfrutando y que me siga gustando".

El futuro de José Antonio es sin duda una realidad más que probada en un ciclismo no profesional que sí que merece la pena.

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