Un nuevo escenario europeo

  • El 'Brexit' convierte en extracomunitarios a una legión de futbolistas que no cumplen las condiciones de la Premier y a británicos que juegan otras ligas.

La decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea (UE) puede tener consecuencias devastadoras para todo el fútbol británico, desde la todopoderosa Premier League a la modesta League Two, pasando por la Primera escocesa

El balompié británico, además de un nutrido grupo de ex futbolistas, mostró su firme apoyo a la permanencia en el bloque y el presidente de la Premier League, Richard Scudamore, y los 20 clubes de la categoría reina pidieron el voto para la campaña por el Bremain, la permanencia en la UE. Sin embargo, pese a las advertencias de economistas, políticos y expertos, el llamado Brexit, la salida del bloque, se impuso en la consulta. Ahora el fútbol inglés tiene dos años -el tiempo que tiene Reino Unido para fijar los términos y condiciones de su salida de la UE- tendrá que reinventarse para verse lo menos afectado posible por esta decisión histórica.

La llamada Ley Bosman, por la que en 1995 se aplicó el tratado de libre circulación y se abrió el mercado para los futbolistas comunitarios, cambió el fútbol en Europa. Desde ese momento, los equipos de todas las categorías dejaron de depender tanto del talento nacional y se abrieron a los extranjeros.

Pero el caso de los jugadores extracomunitarios en el Reino Unido es diferente, puesto que necesitan un permiso de trabajo. Un profesional que integra una selección que figura entre las diez primeras en el listado de la FIFA debe haber participado en al menos un 30% de los partidos con su equipo nacional en los últimos dos años. Para las selecciones entre el puesto 11 y 20 se exige una asistencia del 45% y entre los puestos 21 al 30 un 60%. Bajo estas reglas un joven Cristiano Ronaldo o una de las estrellas de la actual Eurocopa, el francés Payet, no podrían haber sido traspasados a Inglaterra.

Según diferentes estudios, el número de futbolistas comunitarios que juegan en la Premier y que pasarán a ser extracomunitarios supera con creces los cien, de los cuales sólo alrededor de 40 ó 50 cumplirían los requisitos para conseguir este visado. Según la BBC, en total serían 332 los jugadores de la Premier League, Championship y Scottish Premiership que dejarían de cumplir los requisitos para jugar en las islas. Estrellas como los franceses Kante, Payet y Martial o los españoles Ander Herrera, Jesús Navas, Adrián y Monreal no cumplirían los requisitos del Home Office, el Ministerio del Interior británico.

"Es demasiado pronto para saber cuál será el impacto en el fútbol inglés, pero podría ser grande. Sería una pena si algunos de los grandes futbolistas europeos no pueden venir", aseguró Greg Dyke, presidente de la Federación Inglesa (FA). "Siempre he dicho que es una pena que cada vez haya menos jugadores ingleses en los equipos de la Premier League (alrededor de 30%). Si esta medida ayuda a que el número se incremente, es perfecto, pero lo que no quiero es perder a los mejores futbolistas europeos", añadió el directivo.

Sin embargo, a corto plazo parece que la situación no será tan drástica, puesto que la FA y la Premier intentarán buscar con el Home Office algún tipo de acuerdo bilateral similar al que tienen en la actualidad países como Noruega y Suiza para los futbolistas que juegan en la máxima categoría del fútbol inglés.

Pero el Brexit, al igual que al resto de Ligas por el efecto en cadena al ser la Premier de las más potentes, afectaría también los jugadores británicos que juegan fuera del Reino Unido, como es el caso del galés Bale en el Real Madrid o el inglés Morrison en la Lazio, que pasarían a ser extracomunitarios, por lo que ocuparían plaza de extranjero en sus equipos.

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