Un peregrino en Santiago

  • Andrés Rodríguez, base del Blusens y líder en asistencias de la ACB, cuenta sus peripecias por Europa, de la selección puertorriqueña y de su fe ciega en Holland.

Andrés Rodríguez conversa de todo un poco. El base del Blusens, próximo rival cajista, forma parte de uno de los equipos revelación de la Liga Endesa y lidera el ranking estadístico de asistencias del campeonato. Ha jugado en su país, Puerto Rico, en Estados Unidos, en Eslovenia, Polonia, Ucrania y España. Es un peregrino en la ciudad de la peregrinación: Santiago de Compostela.

"Yo me siento puertorriqueño, aunque nuestro pasaporte sea estadounidense; somos una especie de colonia de Estados Unidos, aunque oficialmente se llame territorio. No votamos por el presidente, no tenemos ningún senador en el Congreso, contamos con nuestro propio gobierno, que se rige en las normas estadounidenses, pero allí no tenemos ni voz ni voto", afirma sobre su nacionalidad el jugador.

Desde joven de aquí para allí, Rodríguez admite que "me lo he pasado superbién, sobre todo en mi época de soltero, yendo de un sitio a otro. Siempre me ha gustado saber de distintas culturas, conocer mundo. Hace tres años me casé -Adi Enid es su esposa y esperan su primer hijo en un mes, que se llamará Antonio Andrés- y estoy fenomenal en Santiago".

Guarda en la memoria mil historias sobre sus viajes, pero recuerda bien cuando "en Praga, donde iba a menudo porque no estaba lejos de Turow (Polonia) me metí con el coche por el carril del tranvía porque no entendía las señales. Había un tapón por todos sitios y me colé. Al final tuve que pagar una multa. Tampoco comprendía al policía. Sólo cuando decía fifty, fifty... Y le di 50 euros. Solucionado. En todos los sitios lo pasé genial y sin problemas con ningún presidente".

En aquella época conoció a uno de sus grandes amigos: "Me llevo muy bien con Tomas Kelati. Estuvimos dos años juntos en Polonia y el otro día nos vimos en Valencia. Ahora coincidimos menos". También puede hablar del cajista John Holland, compañero en el equipo nacional: "Jugué con él en la selección cuando fuimos a Argentina. Es un jugador tremendo. Lo que pasa es que no ha tenido mucha suerte al principio, aunque en el último partido sí estuvo bien. Es muy buena persona, humilde fuera del campo y como jugador no tiene defectos. Pasa bien, rebotea, defiende, corre y tiene muy buen físico. Pero es tan buena persona que no lucirá todo lo que puede dar hasta que no se sienta cómodo, con confianza. Le ocurrió con la selección y cuando se animó le metió 18 puntos a Argentina, pero al principio no se atrevía. Allí pasará lo mismo. Puede dar mucho".

A propósito de la selección, el jugador del Blusens afirma que "no pudimos ganar el partido decisivo contra Argentina y perdimos por poco con Lituania. Nos quedamos al borde de los Juegos, aunque últimamente hemos mejorado. Ahora casi seguro que perdemos a Daniel Santiago y a ver qué ocurre con Carlos Arroyo. Esperamos dar ese brinco a los Juegos porque llevamos tres sin estar". ¿Arroyo o Barea? "En Puerto Rico siempre hemos tenido muy buenos bases... No somos muy altos y es nuestra mejor posición. Arroyo y Barea son dos polos opuestos. Carlos tiene unos movimientos excepcionales y lo hace muy bien jugando al contragolpe; José puede competir en cualquier posición, aunque sea pequeño, porque meterá muchos puntos, es su gran habilidad".

El Obradoiro encarriló tres triunfos consecutivos antes de perder por poco en la cuarta jornada en la Fuente de San Luis. ¿Qué ha cambiado? "Hemos asumido los roles mejor que el año pasado, que sí que había mucha calidad, pero quizás demasiada gente buena en las mismas posiciones. Se nos hizo un poco difícil hasta final de temporada, aunque mejoramos en la segunda vuelta ganando nueve partidos. Esta campaña ha sido bastante más fácil que cada uno sepa lo que tiene que hacer y empezaos bien. En Valencia no ejecutamos correctamente las últimas tres jugadas y se nos acabó la gasolina, pero aprenderemos".

Un compañero de Andrés Rodríguez, el canadiendese Kendall, se ha colocado como MVP de la Liga, mientras que el puertorriqueño es quien más asiste de la competición... "Desde que yo llegué al Obradoiro en la LEB Oro vi que Kendall tenía mucha calidad. Le han dado ese voto de confianza de que el equipo juegue para él y ese talento está floreciendo. Las asistencias siempre han sido mi carta de presentación; quiero que todos tengan sus tiros y prefiero pasar el balón antes de lanzar yo".

Otra de los jugadores que más está evolucionando en el Blusens es Corbacho. Lleva 15 triples, siete menos que todo el Cajasol: "Tiene una mano... Y encima cada año mejora en otras cosas, ahora penetra más, es un superanotador. Todos saben que va a tirar el triple y aun así los clava".

Hopkins, Junyent, Dewar y él mismo tienen más de 30 años, mientras que en su oponente ninguno llega a esa edad. ¿Pasará factura la juventud al Cajasol? "Cuando llegas a la ACB debes tomarte un tiempo para adaptarte y poder buscar tu sitio en la Liga y en el equipo. Pero estoy seguro de que en el Cajasol irán mejor las cosas poco a poco. Cuando Holland se sienta cómodo, ayudará mucho. Además, los chavales defienden siempre a tope y aguantarán ese ritmo toda la temporada".

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