El reto de Schilb: la salvación

  • El alero logró su tope de valoración y anotación del curso ante el Unicaja

Si un jugador está llamado a tener el destino del Betis Energía Plus, ése es Blake Schilb. Acostumbrado a disputar partidos importantes en la Euroliga y la Eurocup, no es un jugador al que le tiemble la mano en los momentos decisivos y, esté más o menos acertado, nunca se esconde. Y ahora tiene un reto entre ceja y ceja: lograr la permanencia en la ACB del club hispalense.

Ante el Unicaja firmó su tope de puntos esta temporada (25), con otra exhibición propia de la casa en el tercer cuarto. Pero más allá de sus puntos, Schilb es liderazgo, un foco de atención para los rivales que descuidan a otros compañeros y uno de los mejores asistentes del equipo.

Empezó a la sombra de Boungou-Colo, no por calidad, sino porque el francés acaparaba la mayoría de los ataques, y hasta la jornada diez que éste abandonó la disciplina de la entidad sus números fueron muy discretos: seis puntos de media y una asistencia, superando sólo en uno de los ocho encuentros que disputó la decena de puntos (13 precisamente ante el Fuenlabrada, rival este domingo).

Tras la salida del galo el norteamericano, aunque con pasaporte checo, se disparó: 15 puntos de promedio , tres asistencias y cuatro rebotes en 29 minutos, 10 más que con Boungou-Colo. Los seis triunfos béticos se produjeron en este periodo, coincidiendo también con la llegada de un Óscar Quintana que le ha ido dando cada vez mayor confianza. También es cierto que Schilb fue el último en llegar al inicio de la temporada y lo hizo algo fuera de ritmo. Incluso con algún kilo de más. Pero también lo es el hecho que en cuanto ha sentido que cuenta con el rol de líder y ha rendido mejor.

Desde la jornada 10 hasta la recién disputada, la 24, sólo en cuatro ocasiones no superó los diez puntos (en las nueve anteriores sólo rebasó los 10 una vez) mientras que en otras tantas ocasiones traspasó la barrera de los 20. Su relevante papel en las victorias verdiblancas son un hecho reforzado en las estadísticas. En la serie de cuatro partidos ganados seguidos promedió casi 18 puntos, cuatro rebotes y cuatro asistencias para una valoración media de 21, mientras que en el triunfo ante el Joventut y el Unicaja acabó con 22 y 25 puntos respectivamente, además de 26 de valoración (su tope), en ambas citas.

Quedan aún 10 partidos delante y para un conjunto que arrancó con 10 tropiezos consecutivos, cambios en la plantilla y en el banquillo, llegar con opciones de salvación a la recta final del campeonato es un plus extra. El Betis ha vivido en puestos de descenso toda el curso, desde la segunda jornada, por lo que la posibilidad de salir de abajo y el miedo de otros a meterse puede jugar en su favor, siempre que Schilb aguante. Es el decimoquinto jugador de la liga en minutos disputados, con una media de 25.32 (Kelly es el segundo con 28.48) y el decimotercero en tiros de dos puntos (74/122 y 60,6% de efectividad).

No es extraño que durante la temporada algunos clubes hayan preguntado por él, pero en los peores momentos demostró su compromiso. Y ahora tiene un reto: la salvación.

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