Una victoria agridulce

  • El Valencia logra una renta de 13 puntos para el choque de vuelta, aunque llegó a ir ganando por 33

Un excelso Valencia Básket, inmenso en defensa y con un Doellman inspiradísimo en ataque, desarmó al Unics Kazán hasta desdibujarlo durante 30 minutos, pero en el tramo final le fallaron las fuerzas y el equipo ruso pudo recortar más de la mitad de su desventaja para la vuelta y dejar la renta taronja en 13 puntos, tras ir ganando por 33.

En una Fonteta abarrotada, los de Velimir Perasovic arrancaron con fuerza. Entre Doellman y Lafayette dispararon a los locales. Su defensa bloqueó por completo a un perdido Goudelock y su brillante lectura ofensiva abrió en canal la que había sido la mejor defensa de la competición. Tampoco encontró el Unics consuelo en la otra canasta. Incapaz de encontrar un solo jugador con las ideas claras, cada ataque era un suplicio y en el minuto 15 la herida rusa era enorme: 41-15.

Viendo el descanso ya en el horizonte, los locales trataron de dar una nueva vuelta de tuerca al partido y se pusieron en zona. El Unics encontró en ese cambio una rendija por la que entrar al choque y ganó confianza con tres triples.

El paso por los vestuarios no alteró el guión. Sólo Vougioukas parecía tener alguna respuesta en los visitantes, pero no era una solución y Pau Ribas ponía la puntilla con un triple (70-37). Sin embargo, el cansancio empezó a hacer mella en el entregado equipo valenciano y un 6-23 en el último cuarto dejó el partido abierto para la vuelta en Kazán.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios