Una vida forjada desde el cuadrilátero

  • Jennifer Miranda Maqueda. Actual campeona de España de boxeo y vigésimo quinta del ranking mundial

Virilidad, fortaleza, constancia o resistencia. Éstos son valores que siempre se han vinculado a un deporte tan duro y brusco como es el boxeo que, por norma general, se suele asociar a los hombres. Pero el que piense esto sin duda no conoce a Jennifer Miranda en acción.

Esta sevillana de 25 años y 60 kilos de peso puede parecer inofensiva a primera vista, pero lo que muchos no saben es que ha conseguido a base de golpes y sufrimiento ser campeona de España de boxeo desde 2009 hasta hoy.

La vida de Jennifer siempre ha girado en torno a su afán competitivo y el deporte. La hispalense presume de tener las carreras de INEF y Educación Física y ahora quiere ampliar su currículum con un máster en alto rendimiento.

Paralelamente, la luchadora practicaba kick boxing y para fortalecer la musculatura empezó a practicar boxeo, donde finalmente se quedó. "Tenía un compañero que me lo recomendó, lo probé y me enganchó. Empecé como hobby para mejorar mi físico, pero poco a poco me fue entrando el gusanillo. Mis ganas de mejorar y de superarme hicieron que finalmente me quedase en el boxeo", se sincera la joven.

Cuando José Gutiérrez, seleccionador nacional, la vio en su primer campeonato no dudó en querer entrenarla y al poco tiempo ya estaba compitiendo en Europa, donde aterrizó como un vendaval. "José me quiso probar a nivel internacional y para mí fue un schock muy grande. Me enfrenté a una boxeadora que llevaba años compitiendo y caí dolorosamente, pero esta derrota me sirvió para crecerme y mis dos siguientes campeonatos gané una medalla de bronce y otra de plata", recuerda Jennifer, que logró ponerse la novena en el ranking mundial.

Su ambición y constancia hacen que se fije como objetivo los próximas Juegos Olímpicos, donde las mujeres competirán por primera vez en esta práctica, pero teniendo siempre los pies en el suelo. "Me gustaría estar en los Juegos de Londres, pero soy joven y me queda mucho por aprender".

La luchadora destaca por su fortaleza física y resistencia, cualidades con las que intenta paliar una técnica que, a pesar de ser buena, sólo puede ir perfeccionando con el tiempo. "El boxeo es un deporte en el que la experiencia es fundamental, así que aún tengo mucho margen de mejora".

Pero si de algo le ha servido el boxeo en su vida ha sido para aplicar su manera de encajar los golpes como hace sobre el cuadrilátero. "Los puñetazos en combate no son tan dolorosos como los que te da la vida. Este deporte te fortalece mentalmente, el componente emocional es muy importante. A mí me ha ayudado a estar siempre preparada y a ser constante en todo", afirma la púgil.

Una manera diferente de ver un deporte tan rudo, el cual le ha servido para convertirse en una luchadora dentro y fuera del ring.

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