Minirrevolución en todas las líneas

  • El nuevo Sevilla del tándem Berizzo-Arias requiere fichajes que apuntalen la defensa, desde la portería y el eje, cambien la concepción del centro del campo, produzcan relevos en la mediapunta y completen el ataque con gol

Berizzo, el día de su presentación Berizzo, el día de su presentación

Berizzo, el día de su presentación / Efe

El Sevilla comenzará la pretemporada en tres semanas y aún no ha realizado ningún fichaje. Desde fuera, parece que el departamento que dirige desde hace unos meses Óscar Arias tiene tantos frentes abiertos que no cierra ninguno. De momento, apenas la llegada de Eduardo Berizzo como entrenador ha calmado la sed de noticias de una afición que en los últimos días sólo contempla la huida de talentos de su escalafón de profesionales: Diego Martínez se va a Pamplona; Miguel Ángel Gómez y Jesús Sánchez, a Valladolid, Dani Salas, a Leeds; Adolfo Muñoz, a Villarreal... Sin embargo, más pronto que tarde deben producirse movimientos en la plantilla, que vivirá una nueva minirrevolución estival. Y este cambio afectará a todas las líneas. Por las múltiples salidas que habrá y porque la continuidad de estilo es muy matizable.

El curso pasado llegaron al Sevilla nueve fichajes en la ventana de transferencias de verano y otros tres en la de invierno. En total, 12, en la línea de las últimas temporadas. Y por ahí debe andar el número de refuerzos, que variará en gran medida y que dependerá también del número y la calidad de las salidas. En consonancia con lo que ocurrió el año pasado, una gran venta puede agilizar las llegadas en cascada. Es lo que ocurrió hace un año, cuando a estas alturas sólo estaban fichados Sarabia y Kiyotake. El traspaso de Krychowiak al PSG, hecho oficial el 3 de julio, propició que ya con el inicio de los entrenamientos en marcha se fueran incorporando Correa, Kranevitter, Franco Vázquez... El Mudo, por ejemplo, se incorporó directamente a Orlando el día del Carmen, 16 de julio. Y era el quinto refuerzo.

Esta temporada están trascendiendo a la prensa más nombres de cierto relumbrón que opciones sin tanto brillo pero incluso más necesarias para apuntalar el nuevo proyecto de Berizzo. Jesús Navas, Nolito, Jovetic, Lucas Pérez... pueden alegrar las pajarillas de según qué aficionado. Sin embargo, lo cierto es que desde la portería se atisba un movimiento telúrico de toda la plantilla. David Soria quiere protagonismo y difícilmente lo va a encontrar junto a Sergio Rico, aunque Berizzo haya anunciado igualdad de oportunidades. Además, el Marsella va de verdad por Rami y Carriço tiene los días contados en el Sevilla tras un año en blanco. Es decir, que se sumarían tres piezas a la ya necesitada defensa, que tuvo en los dos laterales dos claros puntos débiles.Pero quizá más profunda pueda ser la revolución en la medular. La pureza del bielsismo de Berizzo necesita futbolistas de otro corte. Ya cuenta el argentino con Krohn-Dehli como "desarrollador de la idea", según dijo. Y ahora hay que buscar a un futbolista de corte más versátil, más dinámico que posicional, con capacidad física y técnica, muy distinto a Nasri, Ganso... incluso N'Zonzi o Iborra, a quienes es difícil imaginar realizando marcas individuales. Franco Vázquez, en cambio, sí es un futbolista que siempre encabezó las estadísticas de robos, recuperaciones y faltas realizadas por su capacidad para la presión en esas posiciones. Y Walter Montoya, casi inédito con Sampaoli, es un melón por calar con el nuevo sistema.

Asimismo, el 4-3-3 habitual de Berizzo requiere menos gente por dentro en la mediapunta. Los extremos cobrarán fuerza y esto también condicionará los fichajes en esa línea, en la que parten como valores al alza Sarabia y Correa y sigue siendo una incógnita Vitolo. Y en el ataque, de entrada, apenas permanece Ben Yedder tras el adiós de Vietto y la dificultad para amarrar a Jovetic, que, aun con su enorme clase, no garantiza el gol que se le pediría a un jugador de su elevadísimo caché. Por ahora, todos los nombres, de Cardona a Nolito o Lucas Pérez e incluso Jesús Navas, están más vinculados a la última línea de Berizzo que a las dos primeras. Y éstas, al margen del central Zouma, están desiertas incluso de candidatos, cuando un buen edificio requiere la cimentación desde abajo. Máxime tras las fisuras que ya mostró el equipo ante un sistema tan agresivo, algo que sí va a continuar con la filosofía de Berizzo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios