El ex ministro Alberto Oliart, de 81 años, será el presidente de RTVE

  • El Gobierno propone de inmediato un nuevo nombre de consenso, aceptado por el PP, para relevar a Luis Fernández, quien presentará su dimisión al frente de la corporación este viernes en un consejo extraordinario

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Hace tres años que se comenzó a prejubilar a cerca de un millar de trabajadores de RTVE, dentro de la operación de saneamiento económico tutelada por el Gobierno y que desembocó en el actual organigrama de corporación. Un organismo público ya sin deudas (llegaron a ser de más de 5.000 millones de euros), pero con la pérdida de cientos de talentos que aún tenían mucho que contar. Todos aquellos que tenían más de 52 años, entre los que estaban José Ángel de la Casa, Fernando Argenta, José Antonio Maldonado o Rosa María Calaf, abandonaron RTVE. Ahora se da la paradoja de que al frente de la corporación audiovisual el Gobierno ha propuesto que lleve las riendas un gestor de 81 años, el ex ministro de Defensa Alberto Oliart, nombre consensuado entre PSOE y PP, en un acuerdo expreso entre Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy que se produjo el pasado fin de semana.

 A la mañana siguiente del anuncio del presidente Luis Fernández para convocar un consejo extraordinario en el que presentará su dimisión, y que se celebrará este viernes, ya se anunciaba el relevo de Fernández, un nombre imprevisto, porque no estaba en ninguna quiniela, y que ha sorprendido aún más por su avanzada edad. No hay ningún octogenario ocupando un cargo de tal responsabilidad en España (una empresa pública que en 2010 tendrá un prespuesto de 1.200 millones). Oliart, casi 30 años mayor que su antecesor en el cargo y que había cumplido 28 cuando TVE inició sus emisiones en 1956,  está llamado a llevar el timón de la RTVE que estrena el nuevo modelo de financiación sin publicidad en los canales televisivos, a pocos meses del apagón analógico, con la revolución técnica y mediática, y un panorama que obliga a decisiones drásticas e inmediatas en asuntos de programación y contenidos. El futuro responsable de RTVE tendría  un periodo de gestión de 6 años, por lo que tendría 87 si agotara el encargo. El consejero de RTVE Miguel Ángel Sacaluga, que estaba posicionado favorablemente para relevar a Fernández, calificaba ayer de “sabia decisión” el nombramiento, asegurando que la edad puede ser beneficiosa para apotar “experiencia y prudencia”.

El emeritense Alberto Oliart Saussol (1928)  es un ejemplo de vocación política tardía, ya que hasta la llegada de la democracia se había dedicado a labores de abogacía para firmas bancarias como el Banco Hispano Americano y el Banco Urquijo. Con 49 años se presentó a diputado por UCD en las elecciones de 1977 y el presidente Adolfo Suárez le encomendó el Ministerio de Industria y Energía, responsablidad que abandonaría en febrero del 78.  En 1980 recuperará la cartera ministerial, con la responsabilidad de Sanidad. Leopoldo Calvo Sotelo contó con Oliart para que asumiera el Ministerio de Defensa en el momento más delicado de las Fuerzas Armadas en la historia reciente, tras la intentona golpista  de febrero del 81. Durante su gestión España se incorporó a laOTAN sin pasar por consulta popular. Al frente de Defensa estuvo hasta el relevo socialista del 82 y se dedicó entonces a su labor de abogado del Estado. En 1998 publicó un libro autobiográfico, Contra el olvido, cuando aún restaban más de diez años para su inesperado nombramiento en RTVE.

 Tras la dimisión de Fernández este viernes, la propuesta de la vicepresidenta Fernández de la Vega se elevará a votación al  Congreso de los Diputados  para que salga aprobada con al menos dos tercios de la Cámara, que se garantiza con el respaldo de PP y PSOE. Oliart será el vigésimo sexto director general, ahora presidente, de RTVE, desde su creación y el segundo que llega a este puesto habiendo sido anteriormente ministro. Entre sus antecesores figura el propio Adolfo Suárez, entre 1969 y 1973, o compañeros de gobierno como Juan José Rosón Pérez (1974), Jesús Sancho Rof (director entre 1974 y 1975) o Fernando Arias Salgado (1977). Con Oliart se ha producido un cambio generacional entre directores, tal como sucedió en 1981 cuando Fernando Castedo fue sustituido por  Carlos Robles Piquer,  que precisamente ya había sido ministro de Educación cuando fue nombrado director general de RTVE. Alberto Oliart es el tercer director de RTVE durante el mandato de Rodríguez Zapatero, tras Carmen Caffarel, que fue designada directamente, y el saliente Luis Fernández, elegido por acuerdo entre las fuerzas políticas mayoritarias.

Fernández abandonará este viernes RTVE por disentir sobre el modelo de financiación de la corporación pública, diferente a las “reglas de juego”que existían al incorporarse al cargo a principios de 2007. Los 500 millones que hasta ahora TVE lograba a través de ingresos publicitarios se sustituyen a partir de este enero por una aportación de las cadenas privadas y empresas de telefonía e internet que vienen a compensar la ausencia de anuncios en los canales de televisión. La medida la emprendió el Gobierno esta pasada primavera, siguiendo el modelo implantado por el presidente Sarkozy en la televisión pública francesa, y viene a beneficiar a la competencia de TVE, lo que causó malestar interno entre los directivos de la casa y el desmantelamiento de todo el departamento comercial de RTVE. Las empresas de telecomunicaciones, que han de aportar un 0,9% de sus ingresos a sostener la renovada corporación audiovisual, también están en pie de guerra y podrían presentar una demanda contra el modelo de financiación. Si a esta polémica se le une el temor de la plantilla ante la nueva situación financiera y la responsabilidad de contenidos e informaciones, la tarea de llevar adelante RTVE se presenta como muy complicada para un gestor octogenario.

En todo el panorama político español no existen comparaciones con la de Oliart. El decano de los políticos de primer nivel, Manuel Fraga, nacido en 1922, ocupa en la actualidad un cargo de senador autonómico, en un segundo plano preferente;y José Antonio Samaranch, de 1920, tiene una misión más simbólica que ejecutiva como presidente de honor del COI. El director de la RAE, Víctor García de la Concha;el presidente de la Conferencia Episcopal, Antonio María Rouco; o los empresarios  Isidoro Álvarez o Amancio Ortega, nacieron en los años 30, por poner ejemplos longevos en otros ámbitos a primer nivel en España. El ofrecimiento a Alberto Oliart es  insólito a tan avanzada edad en la gestión pública española, aunque el gesto del Gobierno ha sido muy  valorado entre los mayores.

Un presidente que deberá delegar en contenidos

Alberto Oliart puede aportar experiencia en la gestión en una apasionante andadura que le llega a los 81 años de edad. Más difícil se le presenta  ponerse al día en la trinchera periodística, con unos informativos siempre en el punto de mira político; y en la puramente audiovisual, con la lucha por las audiencias. Aunque la parilla de los canales de TVE ya no dependa de los ingresos publicitarios ni necesariamente de las cuotas de espectadores, Oliart deberá contar un equipo de confianza. En principio parece que el organigrama directivo que le deja Luis Fernández  (Javier Pons en TVE, Fran Llorente en Informativos, Eva Cebrián en Programas) le puede servir a Oliart si está por la labor de una gestión continuista.

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