La Cataluña sin toros revive la figura del gran Chamaco

  • La afición tributa un homenaje al desaparecido diestro onubense, ídolo de Barcelona en los años 50

Conmueve que a punto de cumplirse los 56 años de su alternativa en Barcelona, la figura de Antonio Borrero Chamaco (Huelva, 1935-2009) se venere en una Cataluña que por intereses de políticos nacionalistas se encuentre ahora huérfana de toros.

Un grupo de auténticos aficionados luchadores, más la familia del matador de toros onubense, incluido su hijo Antonio, también torero, recordó en una velada El fenómeno Chamaco en la Barcelona taurina, y en la que se presentó el documental Chamaco, a mi manera, dirigido por José Antonio Márquez. Para entender la dimensión de Chamaco en los años 50 en Barcelona, basta recordar que el empresario de la Monumental, Pedro Balañá, anunciaba al torero de Huelva en una pizarra y las entradas se vendían a los pocos minutos de abrir las taquillas.

Chamaco se vistió por primera vez de luces el 3 de mayo de 1953. El 7 de marzo de 1954 se presentó como novillero en Barcelona. Su debut supuso un acontecimiento y durante tres temporadas consecutivas se convirtió en referente exclusivo de la temporada de la ciudad condal, en la que se celebraban hasta cuatro espectáculos semanales, en los que Chamaco actuaba en tres de ellos. Mantuvo una fuerte rivalidad con el catalán Joaquín Bernadó.

Tras sobrepasar las 200 novilladas, tomó la alternativa en Barcelona el 14 de octubre de 1956 -el próximo domingo se cumplen 56 años-, de manos de Litri. Esa fuerza hizo que no precisara torear como novillero en Madrid ni tampoco en su primera temporada como matador de toros. Se retiró en 1967, tras haber reaparecido dos años antes, tras un descanso.

Chamaco, con gran personalidad y casta, aportó a la Fiesta los pases del fusil y de la antena y su nombre estará siempre unido a Barcelona en la historia de la tauromaquia.

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