Osborne inicia sus faenas de tienta con Jesuli de Torrecera

  • El torero de Jerez comparte tentadero con Dias Gomes y los alumnos de la escuela La Gallosina

En Puerto Acebuche, muy cerca del Castillo de las Guardas, en la Sierra de Aracena, se crían los toros de la ganadería de Osborne bajo la batuta del ganadero Emilio González San Román Osborne, y acaba de comenzar la campaña de tentaderos.

El ganadero está trabajando muchísimo en la vacada, recuperando ese toro legendario, no en vano Osborne en el mundo ganadero es sinónimo de clase, la clase que se ve en este tentadero. Con las telas Jesuli de Torrecera y el novillero portugués Manuel Dias Gomes que llega con su mentor, el matador de toros Tomás Campuzano. No faltan los alumnos de la Escuela "La gallosina" de El Puerto: Manuel Navarro, José Antonio Garrido, Juan Pablo García de Quirós, todos de El Puerto y el barreño Jesús Duarte.

Galloso comparte el puente de mando con un ganadero que tiene muy en cuenta que el maestro de El Puerto "se sabe" esta ganadería desde hace más de cuarenta años, el tiempo que lleva como profesional, ya que esta vacada fue su escuela. Las figuras siempre han dominado líneas y reatas en ganaderías claves: basta citar, sin salir de la provincia, a Rafael Ortega con Marqués de Domecq o Ordóñez con los Núñez. El tentadero es un éxito, aflora lo bueno y permite corregir lo malo: Jesuli de Torrecera tiene menos suerte con sus becerras, pero el gran fondo de casta del ganado y el oficio del torrecereño le permiten cerrar las faenas camperas de menos a más evidenciando una profesionalidad poco común.

En los cerrados vemos una novillada linda, utreros lustrosos de fina y bonita capa. La raíz Veragua salta a la vista poniendo la nota de color en los verdes cerrados, de florida yerba. La finca está en estado de revista, los caminos repasados las instalaciones recién pintadas en verde y almagra. No sé si los utreros de Puerto Acebuche sueñan verónicas de alhelí en El Puerto pero sí que encajan.

Torero y ganadero nos explican que estarán dos o tres años sin lidiar cuatreños, probando sementales y urdiendo la nueva trama de una ganadería que va a recuperar el sitio privilegiado que se ganó en los ruedos españoles, desde El Puerto de Santa María a Las Ventas.

Un privilegio comentar el tentadero con Galloso, Tomás Campuzano o Jesuli de Torrecera. El portuense evoca las embestidas de los toros ascendientes de las vacas y sus alumnos se empapan de los consejos del matador. Han mostrado su nivel pero el torero no les baja el listón.

Cae la tarde en Puerto Acebuche. La sombra de una encina ampara la tertulia en esta isla alejada del mundanal ruido motero, donde sobrevive algo de lo genuinamente portuense.

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